Puede ser una imagen de juguete

A escasos días de haber sido declarado no culpable por un tribunal popular, un hombre volvió a ser denunciado penalmente por el delito de abuso sexual simple en perjuicio de una adolescente perteneciente a su mismo entorno intrafamiliar. Ante la gravedad del hecho reportado y el riesgo procesal para la víctima, la Justicia dispuso la privación de la libertad del acusado.

La presentación judicial, formalizada el pasado 24 de octubre, involucra a un imputado que recientemente sorteó un juicio por jurados por cuatro hechos de abuso sexual con acceso carnal cometidos presuntamente entre 2012 y 2015. En aquel debate, y a pesar de contar la causa con peritajes médicos positivos y la declaración en Cámara Gesell efectuada por la joven cuando tenía 12 años, la denunciante se retractó de sus dichos en la audiencia formal, lo que motivó el veredicto absolutorio.
Retractación, vulnerabilidad y nueva imputación

Según detalló la abogada querellante Giselle Saseta, la reciente acusación por un episodio ocurrido en la vivienda compartida arrojó luz sobre los motivos del cambio de testimonio de la adolescente durante el juzgamiento anterior. De acuerdo con la querella, la joven admitió haber modificado su relato inicial por carecer de medios de subsistencia independientes y con el fin de evitar la desarticulación de su núcleo familiar.

El caso reabrió la controversia técnica respecto a la evaluación de las retractaciones en delitos contra la integridad sexual en la infancia, donde inciden factores de vulnerabilidad económica y manipulación emocional en entornos domésticos.
Canales de asistencia y denuncia

Desde el fuero judicial recordaron que los delitos contra la integridad sexual de menores son de acción pública y requieren la intervención ciudadana ante cualquier sospecha. En el ámbito nacional, la Línea 102 brinda asesoramiento y contención a niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo de manera gratuita y anónima durante las 24 horas.