La Cámara de Apelaciones ratificó el fallo de primera instancia y desestimó el pedido de restitución planteado por su expareja. El tribunal remarcó que existían elementos de posesión y mejoras sobre la vivienda adquirida durante la unión de hecho.
La Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería N° 1 confirmó la resolución de primera instancia que rechazó la demanda de desalojo interpuesta por un hombre contra su expareja en relación con un inmueble ubicado en la localidad de Plottier. Los camaristas Cecilia Pamphile y Jorge Pascuarelli concluyeron que la demandada no reviste la calidad de mera tenedora u ocupante precaria, por lo que la controversia de fondo sobre la titularidad y derechos del bien no puede encauzarse mediante un juicio sumario de desalojo.
El actor había promovido la acción alegando ser el único titular dominal del bien y sosteniendo que la mujer carecía de título legítimo para permanecer en el lugar. No obstante, el fuero de alzada respaldó el criterio adoptado originalmente por la jueza María Guadalupe Losada, señalando que existen indicios suficientes de posesión que desarticulan la vía procesal intentada.
Prueba de convivencia, mejoras y abordaje con perspectiva de género
El fallo judicial fundamentó la decisión en la ponderación de las pruebas integrales y el contexto del conflicto familiar:
Acreditación de la unión de hecho: A pesar de la negativa del demandante respecto de la convivencia, la prueba documental y testimonial demostró que la pareja convivió desde 2007 y que la propiedad fue adquirida durante ese período. Entre los elementos determinantes destacaron la afiliación de la mujer como concubina ante el Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN), la titularidad del servicio eléctrico y la fijación de ese domicilio en los registros de nacimiento de las hijas en común.
Inversión y actos posesorios: La resolución tuvo en cuenta testimonios que dieron cuenta de reformas estructurales, ampliaciones, refacciones eléctricas e instalación de sistemas de seguridad ejecutados por la demandada, acreditando una relación con el inmueble que excede la ocupación pasiva.
Contexto de violencia de género: La camarista Pamphile subrayó la obligación de analizar el expediente bajo una perspectiva de género, considerando las denuncias y medidas cautelares registradas contra el hombre desde 2012 —incluidas exclusiones del hogar y restricciones de acercamiento con vigencia hasta 2024—. El tribunal concluyó que toda controversia atravesada por situaciones de violencia requiere una mirada judicial que evite profundizar la vulneración de derechos de la víctima.
