Tras 48 horas de silencio estratégico, la República Popular China ha fijado una postura de máxima dureza frente a la operación militar de Estados Unidos en Venezuela. A través de su Ministerio de Exteriores, el gigante asiático no solo exigió la liberación inmediata de Nicolás Maduro, sino que calificó la acción como un acto de piratería internacional que pone en riesgo la estabilidad de todo el hemisferio occidental.
El rechazo al "Policía del Mundo"
El portavoz de la cancillería china, Lin Jian, utilizó un lenguaje inusualmente directo para condenar la maniobra de la administración Trump. Según Pekín, la captura del mandatario venezolano bajo cargos de narcotráfico es una fachada para un uso "descarado" de la fuerza que vulnera la soberanía nacional.
Los puntos centrales de la advertencia china:
Ilegalidad internacional: China sostiene que la detención contraviene los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíben la intervención armada en Estados soberanos.
Seguridad personal: Pekín responsabilizó directamente a Washington por la integridad física de Maduro y Cilia Flores mientras permanezcan en territorio estadounidense.
América Latina como "Zona de Paz": El gobierno de Xi Jinping advirtió que la presencia militar de EE. UU. en la región rompe el equilibrio de paz y estabilidad en el Caribe.
"Jueces del Mundo": El mensaje de Wang Yi
En sintonía con el portavoz, el canciller chino Wang Yi reforzó la postura de su país al afirmar que China no aceptará que ninguna nación se arrogue el papel de "juez o policía del mundo". Esta declaración apunta a la doctrina de "Inocencia Fiscal" y persecución al narcotráfico que Trump ha utilizado como justificativo para sus recientes movimientos.
Intereses estratégicos y la ONU
Más allá de la retórica diplomática, China dejó claro que no abandonará sus activos en Sudamérica:
Protección de inversiones: Lin Jian subrayó que los "intereses legítimos" de China en Venezuela (vinculados principalmente a la infraestructura y el petróleo) serán protegidos bajo cualquier circunstancia.
Presión en el Consejo de Seguridad: Pekín ratificó su apoyo a Rusia y Colombia para que el Consejo de Seguridad de la ONU tome medidas de emergencia, buscando aislar diplomáticamente a Estados Unidos.
Este posicionamiento de China no solo respalda a Maduro, sino que envía una señal clara a sus aliados en la región: Pekín no permitirá que el tablero latinoamericano sea rediseñado unilateralmente por Washington sin presentar batalla en los foros internacionales.
