El máximo órgano de seguridad de las Naciones Unidas fue escenario de una sesión de emergencia marcada por una profunda división internacional. Mientras una amplia mayoría de las delegaciones calificó la incursión militar de Estados Unidos en suelo venezolano como un atropello a la soberanía, Washington y algunos aliados regionales defendieron la legitimidad de la captura del mandatario y su esposa, Cilia Flores.
El bloque crítico: Acusaciones de agresión e imperialismo
Las potencias de Rusia y China lideraron el rechazo a la operación, argumentando que el sistema multilateral ha sido vulnerado.
·Postura de Moscú: El delegado ruso, Vasily Nebenzya, denunció la acción como una "operación criminal" y un retorno al "neocolonialismo". Según el diplomático, Estados Unidos utiliza un orden internacional "basado en reglas" de manera selectiva para controlar recursos naturales y reafirmar su hegemonía en el continente.
·Postura de Beijing: El representante chino, Sun Lei, acusó a Washington de actuar como "policía del mundo" y de pisotear los derechos legítimos de Venezuela. Advirtió que el uso unilateral de la fuerza socava la estabilidad de América Latina y exigió respeto por los acuerdos energéticos vigentes con el país caribeño.
·Voz de Caracas: Samuel Moncada, embajador venezolano, calificó el evento como un ataque armado que dejó víctimas civiles y daños materiales, exigiendo la inmediata restitución de Maduro.
Respuestas en América Latina: Condena mayoritaria y apoyos puntuales
La región mostró un abanico de reacciones que van desde el rechazo absoluto hasta el respaldo estratégico:
·Condena regional: Naciones como México, Colombia, Cuba y Nicaragua alertaron sobre el riesgo de desestabilización política y compararon el hecho con las épocas de mayor injerencia histórica en la región.
·Defensa de la autodeterminación: Brasil y Chile se opusieron a la intervención armada; el delegado brasileño, Sérgio Danese, enfatizó que no se deben construir "protectorados" y que la crisis debe resolverse respetando la soberanía popular.
·Apoyo a la captura: En contraste, Argentina y Paraguay avalaron la detención. El gobierno de Javier Milei consideró que Maduro representaba un peligro para la estabilidad regional debido a presuntos vínculos con el crimen organizado y el narcotráfico.
La defensa de Washington y la advertencia de la ONU
A pesar del aluvión de críticas, Estados Unidos se mantuvo firme en su posición. La delegación estadounidense aseguró que no se trató de un acto bélico, sino de una "acción policial" necesaria contra un perfil "narcoterrorista", subrayando además que no permitirán que los recursos energéticos de la zona caigan en manos de adversarios geopolíticos.
Por su parte, el Secretario General de la ONU, António Guterres, expresó su alarma ante el peligroso precedente que este episodio sienta para el derecho internacional. A través de un comunicado, hizo un llamado urgente a la calma para evitar que el área se sumerja en un conflicto de mayores proporciones.
