A través del Decreto 74/2026, la administración central formalizó una actualización en las cargas tributarias que pesan sobre los hidrocarburos. Esta medida, firmada por el presidente y su equipo económico, busca regularizar el esquema fiscal y tendrá un efecto inmediato en los costos operativos de las estaciones de servicio.
Las cifras del incremento
El ajuste se divide principalmente en dos gravámenes: el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). Los montos por litro quedaron definidos de la siguiente manera:
·Naftas: El incremento total ronda los $17,80 por litro (sumando ambos impuestos).
·Gasoil (General): La suba se sitúa cerca de los $16,00 por litro.
·Gasoil (Patagonia y zonas diferenciales): Se aplicará un aumento menor, aproximadamente $9,42 por litro, manteniendo el beneficio regional.
¿Por qué suben los impuestos ahora?
La normativa responde a un mecanismo de actualización trimestral ligado a la inflación (IPC), un sistema que data de 2018 pero que había sido congelado para evitar saltos bruscos en el surtidor. El Gobierno actual fundamenta este descongelamiento en la necesidad de alcanzar un equilibrio fiscal sostenible y reducir la dependencia de subsidios.
Impacto en el consumidor
Aunque los impuestos son solo un componente del precio final, las petroleras suelen trasladar estos costos al público de forma casi automática.
Dato: El impuesto al CO₂, a pesar de ser el de menor incidencia económica, tiene como fin desincentivar el uso de combustibles fósiles por su impacto ambiental, y se actualiza en conjunto con el ICL.
