El bloque de diputados de Unión por la Patria (UxP) elevó un pedido formal de interpelación contra el ministro de Economía, Luis Caputo, y el flamante director del INDEC, Pedro Lines. La polémica estalló tras la decisión del Gobierno de postergar el debut del nuevo Índice de Precios al Consumidor, que originalmente debía entrar en vigencia en enero de este año.
La iniciativa, liderada por el diputado Nicolás Trotta, busca que los funcionarios comparezcan ante el Congreso para explicar los motivos técnicos y políticos detrás de esta demora. Además, el proyecto extiende la invitación al director saliente del organismo, Marco Lavagna.
El núcleo del reclamo: ¿Por qué es urgente el cambio?
El principal argumento de los legisladores es que la inflación actual se mide con una "brújula" obsoleta. Estos son los puntos clave de la controversia metodológica:
·Consumo desactualizado: El índice que se usa hoy se basa en una encuesta de gastos de los hogares (ENGHO) de 2004/2005. Esto significa que los precios se calculan según hábitos de consumo de hace más de 20 años.
·La nueva canasta: El proyecto frenado utiliza la ENGHO 2017/2018, que refleja de manera mucho más fiel cómo gastan hoy los argentinos su dinero.
·Impacto social: Trotta advirtió que un indicador desfasado altera la medición real de la pobreza e indigencia, además de condicionar el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.
Sospechas sobre la transparencia estadística
Para los diputados firmantes —entre ellos Jorge Chica, Guillermo Snopek y José Glinski—, utilizar un índice viejo puede generar diagnósticos erróneos y minar la confianza en las estadísticas oficiales. Sostienen que la postergación podría estar ocultando la dinámica real de los precios en un contexto económico sensible.
"La transparencia y la rigurosidad metodológica son estratégicas, ya que el IPC incide directamente en contratos públicos, privados y variables financieras", remarca el documento presentado.
Tensión interna en el INDEC
Al pedido político se sumó el malestar gremial. La Junta Interna de ATE-INDEC manifestó su rechazo tajante al freno de la actualización. Los trabajadores estatales denunciaron que la medida:
1.Interfiere en procesos técnicos que ya estaban listos para su publicación.
2.Afecta la autonomía técnica del organismo frente a posibles presiones del Poder Ejecutivo.
3.Daña la calidad de la información pública al insistir con patrones de consumo de hace dos décadas.
El gremio exige la publicación inmediata del nuevo IPC para garantizar que la sociedad cuente con datos precisos que no dependan del ciclo político de turno.
