La empresa multisectorial Newsan-Siam oficializó una drástica reducción de su plantilla en las plantas de la provincia de Buenos Aires, dejando un saldo de 45 trabajadores despedidos y 70 suspendidos. La medida ha desatado un fuerte conflicto con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y ha generado un clima de incertidumbre en las terminales de Avellaneda y Monte Chingolo.
El argumento de la empresa vs. la denuncia gremial
Desde la dirección de la compañía, la justificación principal radica en una fuerte caída en los niveles de ventas, lo que habría forzado una readecuación de la estructura de producción. Sin embargo, los trabajadores y representantes sindicales rechazan esta versión, calificándola de "maniobra especulativa" en el marco del debate nacional por la reforma laboral.
Denuncian "despidos encubiertos"
Uno de los puntos más polémicos del conflicto es la modalidad de las desvinculaciones. Según relataron los propios empleados, la firma apeló a la finalización de contratos a plazo fijo, lo que el gremio considera una estrategia para evitar indemnizaciones por despidos sin causa.
·Planta Monte Chingolo: Se registraron 30 cesantías.
·Planta Avellaneda: Se confirmaron 15 despidos.
·Antigüedad en juego: Los trabajadores afectados sostienen que llevaban un año o más bajo contratos temporales, por lo que, según la normativa vigente, ya deberían haber sido incorporados a la planta permanente.
Un panorama sombrío para la industria
Además de los despidos, la suspensión de 70 operarios adicionales genera temor por la continuidad de las líneas de montaje. El conflicto en Newsan-Siam se suma a una serie de reestructuraciones en empresas de línea blanca y electrónica que enfrentan la misma encrucijada: el enfriamiento del mercado interno y los costos operativos en ascenso.
En las próximas horas, se esperan asambleas en los portones de las fábricas y posibles medidas de fuerza coordinadas por el gremio para exigir la reincorporación de los despedidos y garantías sobre la estabilidad de los trabajadores suspendidos.
