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Efectivos de Gendarmería y Prefectura denuncian una pérdida del 31% en su poder adquisitivo desde el inicio de la gestión actual. Por primera vez, las cinco fuerzas de seguridad nacionales se unen en un reclamo conjunto por haberes y la parálisis de su obra social.

El malestar en las fuerzas de seguridad federales ha alcanzado un punto de ebullición. Un reciente informe basado en datos del especialista Martín Barrionuevo confirma que los haberes de Gendarmería Nacional y Prefectura Naval han sufrido un retroceso real del 31%, una cifra que expone la crítica situación de miles de uniformados que, en lo que va del año, no han percibido actualizaciones salariales frente a una inflación que no da tregua.
Un "abrazo" inédito al corazón de la Gendarmería

La tensión se materializará en una jornada de protesta sin precedentes en la historia democrática del país. Miembros de la Policía Federal, PSA, Servicio Penitenciario Federal, Gendarmería y Prefectura convocaron a un "abrazo solidario" en el Edificio Centinela, sede central de los centinelas en Retiro.

El reclamo surge de una contradicción que los propios efectivos señalan: mientras el discurso oficial enfatiza el "cuidado a quienes nos cuidan", la realidad salarial empuja a muchos agentes a buscar sustento en empleos informales o aplicaciones de transporte para cubrir la canasta básica.
El colapso sanitario: el fin de la obra social unificada

Al reclamo salarial se le suma una crisis prestacional terminal. El vaciamiento de la Iosfa (obra social que compartían con militares) derivó en su liquidación y división en dos nuevas entidades: OSFFESEG para las fuerzas de seguridad y OSFA para las fuerzas armadas.

A pesar de las promesas oficiales de migrar a los efectivos a planes de medicina privada (OSDE), la transición se encuentra en un limbo administrativo que ha dejado a los uniformados prácticamente sin cobertura médica. "Los grupos de WhatsApp están en llamas", reconocen fuentes internas, reflejando la incertidumbre de las familias que hoy carecen de atención sanitaria básica.
El combo explosivo que preocupa al Gobierno

El conflicto combina tres ejes que el Ministerio de Seguridad intenta contener:

Congelamiento nominal: Cero aumentos en el primer trimestre pese a la suba de precios.

Pluriempleo: Efectivos que realizan tareas de seguridad de alta complejidad y luego deben manejar vehículos de alquiler para llegar a fin de mes.

Desprotección familiar: La falta de una obra social operativa como principal factor de desmoralización en las bases.

La movilización en Retiro marcará un termómetro real de la relación entre el Poder Ejecutivo y quienes tienen a su cargo el orden público y la custodia de las fronteras nacionales.