El avance de la causa por presunto enriquecimiento ilícito sumó registros de un lujoso alquiler en Berazategui a nombre de un familiar y peritajes telefónicos que exponen consumos suntuarios.
La situación judicial y política del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó nuevos focos de conflicto tras la incorporación de documentación clave al expediente que instruye el fiscal federal Gerardo Pollicita. La investigación, orientada a determinar el origen de los fondos que financian el nivel de vida del funcionario y su entorno familiar, detectó maniobras de ocultamiento en contratos inmobiliarios y consumos personales que superan ampliamente los ingresos formales declarados.
El dato más reciente incorporado a la causa judicial involucra directamente a la madre del ministro, Silvia Pais. Según la documentación aportada por el consorcio del barrio cerrado Fincas de Iraola II, ubicado en la localidad bonaerense de Berazategui, la mujer se mudó a una propiedad en dicho complejo tras un desembolso de 12.000 dólares en efectivo, entregados por adelantado para cubrir la totalidad de un año de alquiler.
Para evitar que el nombre de la madre del funcionario quedara expuesto en los registros comerciales, el contrato fue suscripto por Juan Pais, hermano de Silvia y tío del jefe de Gabinete. A este monto inicial en moneda extranjera se le suman expensas mensuales fijadas en torno a los 500.000 pesos, una cifra bajo la lupa judicial por el contraste que presenta con los ingresos declarados por el núcleo familiar.
Inconsistencias patrimoniales y sábanas premium
La lupa del Ministerio Público Fiscal no solo se posa sobre el jefe de Gabinete. Su hermano, Francisco Adorni, quien se desempeña como legislador bonaerense, también se encuentra imputado en la misma causa por enriquecimiento ilícito. Los peritos de la fiscalía detectaron severas anomalías en sus declaraciones juradas patrimoniales presentadas ante la Oficina Anticorrupción. En un intento por subsanar los descalces contables, el legislador presentó dos rectificaciones consecutivas para reducir los montos informados en primera instancia, aunque los investigadores señalaron que las cifras finales continúan sin justificación técnica.
Asimismo, las medidas de prueba arrojaron un dato llamativo tras el peritaje ordenado sobre el teléfono celular del contratista Matías Tabar, testigo en el expediente. De las comunicaciones analizadas se desprende que Manuel Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, adquirieron un juego de sábanas de categoría premium por un valor de 8 millones de pesos. El gasto en blanquería equivale a más del doble del sueldo neto que el actual jefe de Gabinete percibía en su anterior función como vocero presidencial.
El origen de los fondos, bajo auditoría contable
La hipótesis que maneja la justicia apunta a una serie de erogaciones que, sumadas entre consumos suntuarios, alquileres en efectivo y movimientos de los allegados directos de Adorni, ascenderían a casi un millón de dólares desde el inicio de su gestión en la administración pública.
De cara a las próximas semanas, el fiscal Pollicita espera los resultados de un informe contable integral encargado al cuerpo de peritos del Ministerio Público Fiscal. Este peritaje financiero será determinante para cruzar los flujos de dinero en efectivo con las cuentas bancarias oficiales y definir si existen delitos de índole tributaria, lavado de activos o irregularidades fiscales incompatibles con la función pública.
