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La Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada (CALF) emitió un duro comunicado institucional en respuesta a las declaraciones públicas del embajador de los Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas. La polémica se desató luego de que un directivo de la entidad neuquina recibiera mensajes informales que advertían sobre posibles restricciones o revocaciones de visas norteamericanas si avanzaban en acuerdos con la firma tecnológica china Huawei.

En concreto, primero hubo mensajes por WhatsApp al teléfono de la menos un trabajador de CALF, pero luego el embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, advirtió en declaraciones periodísticas a directivos de la Cooperativa CALF de Neuquén con revocarles sus visas de entrada a su país si concretan un acuerdo de cooperación con la empresa china Huawei para la instalación de un centro de datos

Frente a esta situación, la conducción de CALF ratificó que mantendrá sus planes de expansión, al tiempo que exigió canalizar cualquier objeción técnica por vías oficiales e institucionales, rechazando los cuestionamientos realizados a través de canales informales.

Advertencias por WhatsApp y el reclamo de vías formales

A su vez, la conducción enfatizó el trato singular e inusual que recibió la institución. La tecnología de Huawei se encuentra ampliamente extendida en la infraestructura argentina de telecomunicaciones, energía y datos —incluyendo a las principales operadoras del país, empresas energéticas provinciales y firmas nacionales de primera línea— sin que se hayan registrado abordajes informales ni presiones de este tipo hacia sus empleados.

Soberanía, autonomía institucional y continuidad del servicio

El conflicto comenzó el pasado 12 de julio, cuando un gerente de la cooperativa comenzó a recibir mensajes de texto mediante un servicio de mensajería instantánea. En las conversaciones se hacía referencia explícita a una política del Gobierno estadounidense que restringiría o revocaría visados a ejecutivos vinculados al crecimiento de la empresa Huawei en Argentina. Asimismo, el remitente consultaba si existía la posibilidad de cancelar los proyectos en marcha o si la cooperativa había "traspasado los límites", anunciando además gestiones ante autoridades provinciales.

Ante la gravedad del hecho, el gerente informó a la Presidencia y, por su intermedio, al Consejo de Administración. La respuesta institucional de CALF se instrumentó formalmente a través de varios frentes:

Carta a la Embajada: El 29 de julio enviaron una nota formal al embajador Lamelas, con copia al Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación, para pedir que ratifique, rectifique o precise si los mensajes constituían una posición oficial, cuál era el instrumento respaldatorio y cuáles las objeciones técnicas concretas.

Intervención de Cancillería: El 5 de agosto solicitaron formalmente al Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación que arbitre los medios y realice las gestiones correspondientes ante la sede diplomática norteamericana.

Desmentida pública: Desde la entidad remarcaron que, aunque la vocería de la Embajada y el propio embajador se pronunciaron públicamente encuadrando el tema en una cuestión de seguridad, en ningún momento desmintieron la existencia ni el contenido de las advertencias enviadas al teléfono del trabajador.

Una red multiproveedor

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Desde la cooperativa neuquina salieron a desmentir que la infraestructura de telecomunicaciones de la ciudad sea una "red china". Explicaron que opera bajo un esquema multiproveedor seleccionado por criterios de calidad, precio y financiamiento.

A su vez, la conducción enfatizó el trato singular hacia la institución, señalando que la tecnología de la firma asiática está extendida en las principales operadoras de telecomunicaciones y empresas energéticas del país sin que se hayan registrado abordajes informales similares hacia sus empleados.

Defensa de la autonomía institucional

CALF dejó en claro que respeta de forma plena la potestad soberana de los Estados Unidos para decidir sobre la concesión o revocación de sus visados. Sin embargo, rechazó de forma categórica que esa facultad sea invocada por un canal informal ante un trabajador para condicionar decisiones societarias que competen de manera exclusiva a los órganos de gobierno de una entidad argentina.

"Compramos tecnología para dar un mejor servicio a los neuquinos, no para tomar partido en una disputa entre potencias", expresaron con contundencia en el documento. Además, el Consejo de Administración asumió el compromiso público de que ningún trabajador de la cooperativa cargará individualmente con las consecuencias de las decisiones tomadas por la institución conforme a su estatuto y a la legislación nacional.

"Las decisiones de CALF se adoptan en su Consejo de Administración y en su Asamblea de Delegados, conforme a nuestro estatuto y a la ley argentina. Y ningún trabajador de esta Cooperativa va a cargar individualmente con las consecuencias de decisiones que pertenecen a la institución. Ese es un compromiso del Consejo de Administración con todo su personal", señala.

Finalmente, la cooperativa ratificó que el desarrollo de todos sus servicios continúa con absoluta normalidad. En particular, la red de fibra óptica (Calfibra) sigue adelante con su plan de despliegue en la capital provincial —donde ya registra alrededor de 9.000 usuarios conectados y mantiene un ritmo de 1.200 nuevas instalaciones mensuales— mientras avanza en los proyectos de expansión proyectados hacia otras localidades del territorio neuquino.