El escenario productivo en la Cuenca del Golfo San Jorge atraviesa una fase crítica marcada por el repliegue de firmas de servicios especiales y crecientes dificultades financieras para abonar salarios. En ese marco, se confirmó el cierre definitivo de la base de la empresa Expro en la región, hecho que movilizó al Sindicato de Petroleros Privados de Chubut para gestionar la absorción de los operarios afectados en otras contratistas de la zona.
Paralelamente, la conducción gremial encendió las alarmas ante la inminente finalización del contrato de la contratista Burgwardt el próximo 31 de agosto. La interrupción de esta prestación de movimiento de suelos compromete de forma directa a decenas de trabajadores operativos en diversas áreas —como cargas sólidas, líquidas y tratamiento de cutting—, por lo que el sindicato exige a las compañías operadoras que garanticen la continuidad de los servicios y reubiquen a la totalidad del personal.
A la amenaza sobre las fuentes de empleo se suman irregularidades en la liquidación de haberes. Firmas como GeoPatagonia afrontan instancias de conciliación obligatoria tras haber abonado solo el 50% de la masa salarial, mientras que otras empresas, como SICME, reportan abultados pasivos financieros sin haber presentado aún planes formalizados de reestructuración ante las autoridades laborales.
El desmadre productivo en la Cuenca del Golfo provocó que haya muchas firmas que se mudan a la zona de Vaca Muerta. Ya hubo tensiones con firmas locales. El caso más conocido es el de ETAP que levantó mucha polvareda en la comarca petrolera, pero no es el único. En definitiva, obviamente, los empresarios van a buscar nuevas unidades y áreas de negocio. Hay que ver cómo impacta la situación en medio del desarrollo de Vaca Muerta, pero también del GNL.
