
Efectivos de la Policía Federal desplegaron un operativo en la localidad cordobesa de Río Tercero y detuvieron a un joven de 30 años en el marco de una causa que investiga presuntas intimidaciones contra el presidente Javier Milei. La medida incluyó un allanamiento de cuatro horas en su domicilio, el secuestro de su teléfono celular y su posterior traslado esposado a la ciudad de Villa María, donde finalmente recuperó la libertad durante la madrugada tras comprobarse la inconsistencia de la acusación.
Tanto el damnificado como su representación legal rechazaron enfáticamente los cargos e indicaron que el expediente —actualmente bajo secreto de sumario— no cuenta con participación de las áreas especializadas en ciberdelitos. La defensa señaló que las cuentas personales del vecino carecen de actividad política o comentarios partidarios, limitándose a publicaciones familiares y deportivas. Asimismo, el joven denunció maniobras previas de inteligencia en su vivienda por parte de falsos entregadores de correo que buscaron corroborar su identidad días antes del procedimiento.
Tras ser liberado sin cargos formalizados, el trabajador relató que las propias autoridades policiales le ofrecieron disculpas por el accionar desplegado. Sin embargo, remarcó la indignación sufrida por el atropello institucional y solicitó participar de los peritajes tecnológicos sobre su dispositivo móvil para esclarecer el origen de la inconsistencia procesal.
