
El grupo Will Der SA desafectó a su personal en General Pacheco y Las Flores debido a la caída de la actividad productiva. En un emotivo anuncio, directivos de la firma atribuyeron la medida al impacto de las decisiones económicas sobre el sector.
La crisis en el sector textil sumó un nuevo capítulo en la provincia de Buenos Aires tras confirmarse el cese de operaciones de dos fábricas pertenecientes al grupo Will Der SA. La medida afectó directamente a 120 empleados —90 en el establecimiento de General Pacheco y 30 en la planta de Las Flores—, dedicados al corte, confección y empaque de indumentaria deportiva para firmas internacionales.
Ambas unidades integraban un circuito de producción complementario que enviaba el material cortado en la zona norte del conurbano hacia la localidad del interior bonaerense para su armado, retornando luego para la etapa final de distribución. Con este cierre, la compañía reduce drásticamente su plantilla operativa en territorio bonaerense, aunque conserva instalaciones dedicadas a la fabricación de calzados y medias en Malvinas Argentinas y en el parque industrial El Pantanillo, en Catamarca.
Fundada en 2006 por el empresario Marcelo López Imizcoz y con participación del exentrenador de Los Pumas, Santiago Phelan, la firma llegó a posicionarse como una de las principales abastecedoras y exportadoras del rubro en la región, al destinar gran parte de su volumen a mercados sudamericanos y de América Central.
“Piensen la próxima vez que voten”
El cese de actividades cobró trascendencia pública tras la difusión del mensaje pronunciado por Armando Anasal, socio de la compañía, durante la comunicación oficial al personal. Entre lágrimas, el directivo dejó una frase que resonó fuertemente en el sector: “Piensen la próxima vez que voten”.
Durante su alocución, Anasal vinculó la inviabilidad financiera del negocio con la coyuntura macroeconómica y el rumbo político del país, expresando a los trabajadores: “Si la mitad de la gente votó esta forma de vida, seguro que entre ustedes hay 50 que lo votaron, solo les pido que piensen la próxima vez que voten porque la vida es política”.
Asimismo, sostuvo que la continuidad de la producción durante un mes adicional habría comprometido la estabilidad global del grupo y exhortó a la reflexión sobre el impacto que las medidas de gobierno tienen en el tejido industrial y laboral.
La clausura de ambos establecimientos refleja las tensiones que atraviesa la industria manufacturera local, afectada por la contracción del mercado interno y los cambios en la competencia del sector indumentaria.
