
Durante el cierre de un nuevo encuentro del Consejo de las Américas en la Ciudad de Buenos Aires, el presidente Javier Milei defendió el rumbo de su gestión macroeconómica, sostuvo que ya cumplió con sus principales promesas de campaña y reafirmó su compromiso de mantener la desaceleración de precios junto a la reactivación de la actividad.
El discurso del jefe de Estado se dio tras la exposición de miembros de su gabinete ministerial —entre ellos el jefe de Gabinete, Diego Santilli, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, el viceministro de Economía, José Luis Daza, y el canciller Pablo Quirno—, quienes presentaron los hitos de la gestión ante empresarios y referentes del sector privado.
Los ejes centrales de la presentación presidencial
·Resultados e indicadores de inflación: El mandatario ponderó una reducción del 85% en los índices inflacionarios generales y destacó la desaceleración del índice mayorista. Ante las críticas de consultores, cuestionó la "pobreza analítica" de ciertos diagnósticos y contrapuso los relevamientos privados con las estadísticas oficiales.
·Crecimiento e indicadores económicos: Afirmó que la economía acumula una expansión del 8,3% durante su mandato y que, al descontar el arrastre de la gestión anterior, la proyección alcanza más de 10 puntos porcentuales. A su vez, desestimó la teoría del "crecimiento a dos velocidades", argumentando que la reconversión de mercados genera reasignación dinámica de recursos.
·Coyuntura y reformas de fondo: Reconoció las dificultades del contexto actual ("la foto es horrible, pero la película sigue siendo la mejor de la historia"), rechazó la idea de que la innovación tecnológica destruya puestos de trabajo e insistió en la necesidad de abrir la economía nacional, a la que definió como un esquema cerrado que requiere mayor competencia internacional.
·Postura social y previsional: Vinculó la baja en las tasas de natalidad con la vigencia de la interrupción voluntaria del embarazo, señalando que la caída demográfica genera consecuencias negativas en el sistema previsional y en las proyecciones de desarrollo a largo plazo.
El Presidente ratificó su alineamiento con el electorado que busca evitar el retorno a modelos de intervención estatal y concluyó que el progreso técnico y la desregulación permitirán volcar ahorros hacia nuevos sectores productivos.
