
El vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, denunció públicamente que el estratega político y asesor argentino Fernando Cerimedo estuvo detrás de un plan para atentar contra su vida. Según relató, el ataque iba a perpetrarse en Ecuador durante un viaje oficial previsto para febrero, el cual terminó cancelando tras recibir una advertencia interna.
De acuerdo con el relato de Lara, la alerta provino originalmente de personas del entorno de Nadia Beller —vinculada al propio consultor—, un dato que luego le habría confirmado un colaborador de la vicepresidencia, el doctor Freddy Vidovic.
Acusaciones sobre maniobras políticas y operativasEn la misma línea, la expresidenta del Senado boliviano Adriana Salvatierra señaló que Cerimedo se jactaba en redes sociales de influir en decisiones judiciales y de presuntamente buscar armar causas contra figuras políticas opositores, valiéndose de supuestos vínculos con unidades operativas de las fuerzas de seguridad.
Lara también vinculó al estratega con la pérdida de atribuciones y presupuesto dentro de su propia función institucional:
"El que tuvo la idea de quitarme atribuciones, presupuesto, de sacar un decreto constitucional, relegando mis funciones a la mínima expresión, a mí nadie me saca de la cabeza que fue Fernando Cerimedo", afirmó, comparando la dinámica con tensiones institucionales ocurridas en Argentina.
Cuestionamientos desde Honduras por el uso de fondos públicosPor otra parte, el excandidato presidencial hondureño Salvador Nasralla apuntó contra Cerimedo por su rol como asesor en su país.
Nasralla aseguró que el consultor argentino fue contratado y remunerado con recursos del Estado hondureño bajo la administración de Nasry Asfura, señalando la necesidad de que los organismos de control investiguen dichos contratos.
Asimismo, lo acusó de haber dirigido campañas de hostigamiento y operaciones de contrainformación en las redes sociales locales durante los procesos electorales de la región.
