
En el marco de una cadena nacional transmitida desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, el presidente Javier Milei presentó una profunda reestructuración de la estrategia del Estado nacional frente a la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas y los recursos estratégicos del Atlántico Sur. Escoltado por los principales ministros del Gabinete y referentes del Congreso, el jefe de Estado combinó un endurecimiento de los mecanismos de punición legal e internacional contra empresas que operen sin autorización argentina con un incremento presupuestario en materia de Defensa para consolidar la presencia militar en la Patagonia austral. "Las Malvinas son argentinas por historia y por derecho, no hay discusión al respecto", remarcó el mandatario al inicio de su alocución.
El pilar normativo de la medida se sostendrá en la firma de un decreto para agilizar los trámites sancionatorios contemplados en la Ley 26.659, la cual regula la actividad hidrocarburífera en la plataforma continental. A través de este instrumento, la Casa Rosada busca inhabilitar comercialmente y de forma inmediata a cualquier compañía petrolera que participe de proyectos de exploración o explotación bajo licencias emitidas por el gobierno colonial del archipiélago. Además, el esquema habilitará la apertura de procesos judiciales en ausencia contra los ejecutivos de dichas firmas. Al fundamentar esta ofensiva, el Presidente sostuvo que "no alcanza con sostener nuestro reclamo" formal, por lo que el Gobierno empleará "todas las herramientas del Estado, diplomáticas, económicas, judiciales y legales" para disuadir las incursiones corporativas en aguas territoriales, apoyándose en las más de 180 notas de advertencia elevadas por la Cancillería a empresas y a cerca de 30 países.
En el plano geoestratégico, el Ejecutivo dispondrá una ampliación presupuestaria extraordinaria mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) destinado a las Fuerzas Armadas. Estos recursos tendrán como objetivo prioritario el financiamiento de una base naval en la provincia de Tierra del Fuego, además de fortalecer la infraestructura de comunicaciones y monitoreo en el extremo sur del país. "Vamos a ampliar los recursos del Ministerio de Defensa con el fin prioritario de construir una base naval en Tierra del Fuego e incrementar las capacidades en comunicación", explicó Milei, proyectando el asentamiento como un punto clave de control para el paso interoceánico y el acceso a la Antártida.
El mensaje presidencial —que se registró tras el retorno del mandatario de su cumbre bilateral en Chile con el presidente José Antonio Kast— concluyó con una dura lectura sobre la coyuntura geopolítica europea y el rol del Reino Unido en el atlántico sudoccidental. En ese tramo, el líder libertario aseveró que "es claro que transitan un camino de declive", contraponiendo esa visión con la revitalización institucional que busca imprimirle a la posición argentina. La transmisión oficial contó con la presencia de la secretaria general Karina Milei, los ministros Luis Caputo, Sandra Pettovello, Mario Lugones y Federico Sturzenegger, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem y la senadora Patricia Bullrich, acompañando una de las definiciones de política exterior más relevantes del ciclo gubernamental.
