Queridos vecinos y vecinas:
Quiero hablarles con sinceridad, como lo hice durante toda mi vida. Soy Patricio Martín "Pato" Macaya. Nací, crecí y sigo viviendo en esta ciudad. Muchos me conocen por mi trabajo en el deporte, por mi paso por la función pública y, sobre todo, por haber estado siempre cerca de la gente.
Fui concejal de Cutral Co entre 2003 y 2007. En la puerta de mi bloque había un cartel que decía: "Vecino, golpee y pase". No era una frase para la ocasión. Era mi manera de entender la política: recibir, escuchar, recorrer los barrios, controlar las obras y buscar respuestas.
Aunque integré el oficialismo, nunca acepté ser un levantamanos. Cuando consideré que una decisión podía perjudicar a la ciudad, defendí mi posición, aun cuando eso significara discutir con mi propio espacio. También fui convencional constituyente provincial y defendí la Constitución de Neuquén porque siempre creí que ningún interés político puede estar por encima de los derechos de los neuquinos.
Trabajé en Servicios Públicos, Limpieza Urbana y Capacitación. Conozco el municipio por dentro, sus posibilidades, sus trabajadores y también sus problemas. Gestioné capacitaciones porque entendí que formar al personal mejora los servicios que recibe la comunidad.
Trabajé para el Estado, pero nunca me aproveché del Estado. Más de una vez me ofrecieron ingresar a la planta municipal y siempre me negué. No correspondía utilizar una función pública o una relación con el poder para obtener un beneficio personal. No puedo pedir transparencia y hacer aquello que critico.
También conozco la realidad de los trabajadores llamados "plus", que llevan años sosteniendo tareas sin la estabilidad que merecen. Mientras algunos ingresaron por acomodo, otros esperan durante décadas. Esa desigualdad debe terminar con reglas claras, capacitación, reconocimiento a la antigüedad y verdadera igualdad de oportunidades.
Hoy no quiero volver a ocupar una banca para mirar los problemas desde un costado. Después de muchos años de acompañar, asesorar y presentar proyectos, siento que llegó el momento de asumir personalmente la responsabilidad de conducir y de rendir cuentas.
No propongo destruir lo realizado ni negar las cosas que se hicieron bien. Propongo cambiar las prioridades. Cutral Co debe conservar sus obras y sus espacios, pero el progreso no puede medirse solamente por monumentos o por un superávit escrito en un balance. Debe medirse por las familias con trabajo, vivienda, servicios y dignidad.
Monte Hermoso y todos los barrios de nuestra ciudad necesitan una presencia municipal cercana, permanente y justa. El municipio debe escuchar durante todo el año, no solamente cuando llegan las elecciones. Las necesidades no pueden depender de una amistad, una afiliación o una decisión tomada a dedo.
Nuestro gran desafío es generar trabajo genuino. Cutral Co tiene que dar un paso hacia la industrialización, agregar valor a sus recursos y atraer actividades capaces de crear empleo local.
Estamos cerca de una de las mayores riquezas energéticas del país, pero esa riqueza debe convertirse en oportunidades concretas para nuestra gente y en un futuro que no dependa para siempre de una sola fuente de ingresos.
También debemos cuidar cada peso público. Los programas de ayuda, los créditos y los fondos destinados a producir tienen que administrarse con transparencia, seguimiento y responsabilidad.
Cuando un recurso vuelve, otra familia, otro trabajador o un nuevo emprendimiento puede tener su oportunidad.
Quiero una Municipalidad abierta, que escuche, decida y explique. Una gestión con sensibilidad social, planificación y controles. Una ciudad en la que el vecino pueda proponer, preguntar y exigir, y en la que ningún funcionario se crea dueño del Estado.
No busco eternizarme en el poder ni construir una estructura familiar alrededor del municipio. Quiero cumplir un mandato que sirva para ordenar las prioridades, abrir las puertas y demostrar que se puede gobernar de otra manera.
No les pido un cheque en blanco. Les pido una oportunidad. Les pido que me controlen, que me exijan y que me midan por los resultados. Mi compromiso es poner al ser humano en el centro de cada decisión y volver a mirar a los vecinos a los ojos.
Si estamos cansados de las mismas prácticas, también debemos animarnos a participar para cambiarlas. El voto no puede ser solamente un castigo. Debe ser una decisión consciente para construir otro rumbo.
Vecinos y vecinas, les pido una oportunidad para demostrarlo.
Patricio Martín "Pato" Macaya
