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Los partidos políticos que buscan posicionarse de cara al 2.027, comienzan a tomar definiciones. El primer tema es que decayó hasta el piso el sentido de pertenencia partidario y surgió, en su lugar, una especie de "nosotros acordamos con quien nos gusta" o "con quien nos ofrece mejores condiciones".

Para ser concreto, lo mejor es ejemplificarlo. La UCR está dividida entre Radicales "LqC" y Los radicales "Locales". Los primeros, UCR "Lo que convenga", están representados por Juan Peláez que, en 2.023 se presentó en público con Ramón Rioseco y, antes del cierre de listas, apareció como socio de Rolando Figueroa, dejando al cutralquense desairado. Así llegó a un cargo en la provincia.

Sin embargo, la historia Peláez no termina ahí: fue eyectado de la gestión provincial y resurgió como Radical Libertario. Desde el propio partido afirman que "ahora quiere que toda la UCR Neuquina se arrodille, muestre sumisión y lo siga para él poder mejorar su posición de negociación con Karina y Nadia (Márquez)".

Allí aparecen los Radicales locales y el "miti -miti". En Cutral Co, Pajarito Almendra ganó la interna de la UCR y tiene un antiguo acuerdo con Ramón Rioseco que, en algún momento hasta lo hizo concejal al asumir un reemplazo. Este sector tiene diálogo directo con el Jefe comunal. Peláez intentó un "golpe institucional" contra la conducción del Comité local y todo podría terminar con el voto radical dividido.

Algo similar ocurre con el PJ de Plaza Huincul. Nicolás Orellano, presidente partidario, es funcionario de Claudio Larraza y está encolumnado con el PJ que busca sostener su acuerdo con el gobernador Rolando Figueroa.

En las internas, que se llevaron a cabo en marzo de este año, obtuvo 138 votos contra 76 del otro sector. El padrón tenía 750 afiliados, es decir que Orellano logró algo menos del 20% y la lista "negra", algo más del 10%. Podría leerse como que sumó el 66% de los 214 votantes, pero el titular partidario representa a todos los afiliados y no solo a los que votaron en la interna.

No obstante, no es ese el punto en discusión. El tema es que el PJ de Plaza Huincul podría llegar sin estar unido a las elecciones del año próximo.


En la UCR de Huincul pasa algo similar. La conducción provincial intervino el Comité local, pero no pudo mantener abierta la sede partidaria, lo que muestra su debilidad. Julio Tolosa, un radical activo de la ciudad, ya recordó que está vigente el acuerdo con el intendente Claudio Larraza, pero, si la conducción provincial cierra con los Libertarios podría ocurrir que cada uno trabaje con sectores distintos aun cuando sea “por fuera” del partido.