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El exministro de Economía mantuvo un encuentro con el diputado brasileño André Janones y publicistas del Partido de los Trabajadores. El objetivo es importar el modelo de militancia digital «fígital» e integrarlo a la construcción del frente opositor.

Con la mirada puesta en los comicios presidenciales de 2027, Sergio Massa comenzó a mover las fichas en el plano organizativo y tecnológico. El referente del Frente Renovador encabezó una reunión de trabajo con el diputado federal brasileño André Janones, creador del denominado «Ejército de Lula», junto a los consultores publicitarios Rafael Marroquim y Chico Kertesz, piezas clave en el armado comunicacional de Luiz Inácio Lula da Silva durante las últimas elecciones en Brasil.

Durante la jornada, el ex candidato presidencial analizó las metodologías de coordinación masiva que permitieron al progresismo brasileño disputar el territorio digital. En paralelo, Massa compartió con la comitiva internacional los avances en la articulación del espacio nacional anti-Milei, en un escenario donde la eventual definición de candidaturas deberá dirimirse en la interna peronista frente a figuras como el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
El modelo «fígital» y las claves del esquema de movilización

La estrategia traída desde Brasil combina el trabajo territorial de calle con la mensajería instantánea coordinada, un concepto que los propios consultores definen como comunicación «fígital»:

Red de difusión masiva: A través del canal «Exército do Lula», estructurado principalmente en WhatsApp, Janones logró coordinar a más de 10,5 millones de militantes. Desde allí se enviaban directivas precisas —denominadas «misiones»— para posicionar etiquetas, replicar contenidos audiovisuales, responder a noticias falsas e incidir en las búsquedas en motores de Internet.

Descentralización del mensaje: La premisa central del método consiste en prescindir de la dependencia exclusiva de las pautas oficiales y las cuentas formales de los partidos, convirtiendo a cada simpatizante en un emisor activo dentro de sus propios círculos de contactos.

Adaptación del liderazgo: La táctica incluyó un giro en la dinámica del propio Lula da Silva, quien incorporó el uso directo del teléfono celular para transmisiones en vivo, contenidos espontáneos y respuestas en tiempo real, sumado a la disputa de símbolos patrios y propuestas económicas directas dirigidas al bolsillo del electorado.