Lo que debía ser una tarde de descanso en la cordillera neuquina se transformó en drama este domingo. Un vecino de San Martín de los Andes, de 48 años, perdió la vida en la desembocadura del río Hermoso, tras quedar atrapado en un sector de fuertes corrientes. En un último acto de protección, el hombre logró mantener a flote a su hijo de 4 años hasta que terceros pudieron poner al menor a salvo.
El peligro invisible de la desembocadura
El incidente se produjo cerca de las 18:45, en un punto donde las aguas del río se encuentran con el lago Meliquina. Según las autoridades de la Comisaría 23, la zona es engañosa: la combinación del viento y el choque de cauces genera remolinos y succiones profundas que pueden desorientar incluso a nadadores experimentados.
Aunque inicialmente se especuló con el vuelco de una embarcación, los testimonios recogidos por la Fiscalía indican que el hombre y el niño ingresaron al agua a pie. Al verse sorprendidos por la profundidad y la fuerza del agua, el padre utilizó sus últimas fuerzas para sostener al pequeño fuera del agua, evitando que se hundiera antes de desaparecer él mismo bajo la superficie.
Un rescate desesperado
El atleta Facundo Romera, quien se encontraba en las cercanías, fue uno de los protagonistas del auxilio. Al escuchar los gritos de auxilio, Romera se lanzó al agua y, utilizando un kayak de otros veraneantes, logró rescatar al niño. Sin embargo, la situación del adulto era crítica:
·Escenario complejo: La corriente dificultaba el remolque del hombre, quien ya se encontraba inconsciente y sumergido.
·Esfuerzo conjunto: Con la ayuda de familiares y otros bañistas, lograron trasladar el cuerpo del hombre hasta la costa.
·Primeros auxilios: En la playa, voluntarios y personal médico realizaron maniobras de RCP durante casi 40 minutos. Lamentablemente, los esfuerzos del SIEN y de los bomberos fueron en vano.
Medidas judiciales y estado de salud
Mientras que el niño resultó ileso físicamente y fue retirado del lugar por su madre, el cuerpo de la víctima fue trasladado a la ciudad de Neuquén. La Fiscalía ha solicitado una autopsia para determinar fehacientemente las causas del deceso y descartar otras circunstancias.
Este trágico suceso vuelve a poner de relieve la necesidad de extremar las precauciones en las zonas de desembocaduras de los ríos cordilleranos, donde las condiciones del lecho y las corrientes suelen cambiar abruptamente.
