Una catástrofe geológica sin precedentes golpea a la ciudad chubutense. El desplazamiento del cerro Hermitte ha provocado una crisis habitacional que forzó el desalojo inmediato de más de 260 familias en los barrios Sismográfica y Marquesado. Lo que comenzó como un monitoreo preventivo semanas atrás se transformó en un colapso del terreno que amenaza con borrar del mapa manzanas enteras.
Zona de riesgo: servicios colapsados y fracturas estructurales
La inestabilidad del suelo no solo ha destruido viviendas, sino que ha inutilizado la infraestructura de servicios básicos. La situación es crítica debido a:
·Fugas masivas: Personal de Camuzzi detectó múltiples roturas en las redes de gas, obligando al corte preventivo del suministro para evitar explosiones.
·Daños irreversibles: Las casas no presentan simples fisuras; los cimientos se han partido al medio, dejando estructuras al borde del desbarranco.
·Corte de suministros: Ante el avance de las grietas, se interrumpieron los servicios de agua y electricidad en el perímetro afectado.
El drama de los evacuados: "Salimos con lo puesto"
Los relatos de quienes vivieron el desmoronamiento describen escenas de terror. Vecinos como Francisco y Alfredo Gómez coinciden en que el ruido de la tierra moviéndose es constante. "Mi casa se abrió al medio", lamentó Gómez, referente vecinal, evidenciando que el daño es total.
Para contener la emergencia, las autoridades han habilitado centros de asistencia:
·Refugios: El Club Ameghino y el Estadio Municipal funcionan como albergues temporales.
·Clima hostil: Ante las bajas temperaturas, muchas familias se han visto obligadas a improvisar fogatas a la intemperie mientras esperan noticias sobre su futuro.
Un debate sobre el suelo y el futuro de la ciudad
Este fenómeno ha reavivado el histórico dilema del planeamiento urbano en Comodoro Rivadavia. Si bien la construcción en laderas es común en la zona, la escala de este movimiento ha desbordado cualquier cálculo técnico previo.
Mientras geólogos y equipos de rescate vigilan el cerro las 24 horas, la incertidumbre es absoluta. La Municipalidad evalúa una medida drástica: la prohibición definitiva de habitar el área, lo que significaría que cientos de comodorenses han perdido sus hogares de forma permanente.
