Un temporal de extrema violencia azotó este viernes a la provincia de Mendoza, dejando imágenes impactantes en el departamento de Luján de Cuyo. El evento más crítico se produjo en la zona de Anchoris, sobre la Ruta 40, donde una crecida súbita del caudal sorprendió a dos operarios que realizaban tareas de mantenimiento con una topadora.


Minutos de tensión sobre el agua

La fuerza del agua arrastró la maquinaria pesada con los trabajadores a bordo, desencadenando un operativo de rescate desesperado:

Mientras uno de los operarios logró mantenerse sobre la estructura de la máquina, su compañero debió sujetarse de una cuerda en medio de la corriente para no ser arrastrado por el lodo.

Antes de la llegada de los servicios de emergencia, sus propios compañeros de cuadrilla iniciaron las tareas de contención, fundamentales para mantenerlos a salvo hasta el rescate final.

Tras un operativo de alta complejidad debido a la inestabilidad del terreno y la lluvia incesante, ambos trabajadores fueron rescatados ilesos.

Colapso en el Gran Mendoza

El temporal no se limitó a la zona de montaña; la infraestructura urbana se vio superada por el volumen de agua caída en pocas horas:

En el shopping Palmares (Godoy Cruz), el agua filtró masivamente por los techos, anegando pasillos y sorprendiendo a clientes.

En la calle Anchorena, las cámaras captaron cómo la corriente arrastraba vehículos estacionados, provocando choques en cadena.

El canal Cacique Guaymallén operó al límite de su capacidad, mostrando un caudal pocas veces visto que puso en alerta a las zonas ribereñas de la Costanera.

Pronóstico y advertencias

La Dirección de Contingencias Climáticas advirtió que la inestabilidad persistirá, con riesgo de granizo y ráfagas intensas en Tupungato y el área metropolitana. Las autoridades subrayan la importancia de:

1.Evitar zonas de cauces y zanjones, que pueden crecer de forma súbita incluso si no llueve en la ciudad.

2.No realizar tareas de riesgo al aire libre durante las alertas meteorológicas.

3.Extremar la precaución al conducir por rutas nacionales, ante la posible presencia de sedimentos y agua sobre la calzada.