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El 31 de enero de 1994, un operativo policial derivado de un robo con toma de rehenes terminó con la muerte del cabo Juan Belarde y de dos jóvenes que habían robado un comercio un poco antes. El hecho es recordado por la intensidad del tiroteo, que se extendió por casi ocho horas.


CUTRAL CO. – Lo que inició como una persecución de rutina tras un raid delictivo escaló hasta convertirse en uno de los enfrentamientos armados más prolongados en la historia de la comarca petrolera. El saldo final fue de tres personas fallecidas y un herido, tras una balacera en la que se efectuaron más de 700 disparos.

El origen del conflicto

Pasado el mediodía, tres hombres identificados como Juan Carlos Cheuquel, el “Peca” Sambueza y Carlos Colipi, asaltaron dos comercios de la zona. Tras ser detectados por la entonces Subcomisaría 15, los sospechosos se refugiaron en una vivienda del barrio 450 Viviendas, donde tomaron como rehenes a una mujer y sus dos hijos menores.

La policía rodeó la manzana, apostando efectivos en puntos estratégicos y en las torres de los monoblocks. Cerca de las 15:00 horas, el juez Guillermo Labate y personal de la fuerza iniciaron las negociaciones, mientras se solicitaba el apoyo del grupo especial Uespo desde Neuquén capital.

El desenlace en la calle

La tensión alcanzó su punto máximo cuando Cheuquel abrió una ventana y manifestó su intención de entregarse. Sin embargo, al momento de ser abordado por el cabo Juan Belarde y el agente Carlos Medina para ser esposado, el delincuente extrajo un arma que mantenía oculta y disparó a corta distancia.

El cabo Belarde recibió un impacto en el pecho que le causó la muerte poco después, mientras que a Medina le tiró a la cabeza, pero como tratabillo al escuchar el primer estampido del arma, el balzo le rozó la anriz y la cabeza. Ante la agresión, el resto de los efectivos abrió fuego contra Cheuquel, quien falleció en el acto sobre la vía pública.

Asedio y cierre del operativo

Tras la muerte de su compañero, Sambueza y Colipi se atrincheraron nuevamente en la vivienda. Durante las horas siguientes, se produjo un intercambio de disparos constante que, según las pericias posteriores, superó los 700 impactos.

La situación finalizó al atardecer con la llegada del grupo Uespo. Tras ingresar a la propiedad, los efectivos confirmaron el fallecimiento de Sambueza. Colipi, por su parte, logró evadir el cerco perimetral en la confusión, aunque moriría un año más tarde en otro enfrentamiento con la policía en el barrio 177 Viviendas.

El cabo Juan "Lauchita" Belarde era un vecino conocido de las 500 Viviendas. Provenía de una familia con fuerte tradición en la fuerza policial, con dos hermanos que también integraban la institución. Su fallecimiento generó una profunda conmoción en la comunidad y es citado frecuentemente como un punto de inflexión en los protocolos de seguridad y detención en la zona.

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