Lo que antes era un goteo estacional se ha transformado en un aluvión migratorio. Cientos de jóvenes misioneros están cruzando la frontera hacia Brasil, no como turistas, sino como una fuerza laboral calificada que busca en las plantaciones de Vacaria y Caxias lo que la yerba mate y el tabaco ya no pueden ofrecer en Argentina: un salario digno y condiciones de vida del siglo XXI.
La "Valla" de los costos: Una comparación desigual
El fenómeno, visibilizado por el diputado provincial Cristian Castro, pone de relieve una brecha de ingresos que parece imposible de cerrar en el corto plazo. Mientras que en Misiones el sector yerbatero lucha por pagar tarifas que apenas cubren los costos básicos de subsistencia del trabajador, del otro lado de la frontera el escenario es radicalmente distinto.
El paquete de beneficios en Brasil incluye:
·Ingresos netos: Salarios que oscilan entre los $750.000 y $1.000.000 de pesos argentinos libres de gastos.
·Infraestructura de punta: Alojamiento con servicios incluidos, comida y, un dato no menor para la juventud actual, conectividad de alta velocidad vía Starlink.
·Seguridad jurídica: Contratos "en blanco" que garantizan cobertura social y legal, alejándose de los casos de explotación detectados años atrás.
Desmitificando la "falta de cultura laboral"
La migración masiva hacia las cosechas de uva, manzana y papa derriba un prejuicio recurrente en el discurso político: que la juventud prefiere el ocio o los subsidios antes que el esfuerzo físico. "Si al chico se le paga bien, el chico trabaja", sostiene Castro, enfatizando que la mayoría de los migrantes son personas que perdieron empleos formales en el comercio o la tarefa local debido a la falta de competitividad salarial.
El drama del productor local
La otra cara de la moneda es el productor misionero, atrapado en una pinza económica. Con una tarifa legal de cosecha que debería superar los $70 pero que en la práctica se paga cerca de los $45, el sector local se encuentra en un callejón sin salida. Los costos operativos impiden igualar las ofertas brasileñas, lo que genera un drenaje de mano de obra difícil de recuperar una vez terminada la temporada.
Riesgos y advertencias
Pese al entusiasmo que generan las cifras de un millón de pesos mensuales, las autoridades subrayan la importancia de los trámites migratorios legales. El paso hacia la legalidad es el único seguro contra la explotación laboral que empañó temporadas anteriores.
