El incidente ocurrió pasado el mediodía en una vivienda de la calle Juan Pablo II. Los servicios de emergencia fueron alertados sobre una situación crítica: una vecina tenía su mano derecha completamente atrapada entre los rodillos de una máquina sobadora pastelera, una herramienta conocida por su alta potencia de presión.
Una intervención de precisión
Al llegar al lugar, los bomberos se encontraron con un panorama complejo. Para evitar lesiones irreversibles o la amputación de falanges, no se podía simplemente "tirar" de la extremidad.
El personal debió utilizar cizallas y herramientas de precisión para desarmar y cortar las piezas metálicas del mecanismo de la máquina.
Gracias a la pericia de los voluntarios, se logró liberar la mano sin que la paciente sufriera la pérdida de ninguna parte de su cuerpo durante el procedimiento de rescate.
Estado de salud
Tras ser liberada, la mujer fue trasladada de urgencia al Hospital Natalio Burd. Los primeros informes médicos indicaron lo siguiente:
Si bien no hubo amputaciones inmediatas, el miembro sufrió una fuerte compresión.
Se le realizaron radiografías y análisis para determinar si existen fracturas óseas o daños profundos en los tejidos y nervios.
Este tipo de accidentes suelen ser frecuentes en microemprendimientos familiares de panadería donde, por un descuido o falta de medidas de protección en las máquinas, los operarios quedan expuestos a los rodillos.
