El Gobierno de la Provincia del Neuquén dio un paso decisivo en su agenda de integridad pública con la reglamentación de la Ley 3531. A través de un decreto firmado por el gobernador Rolando Figueroa, quedó establecido el protocolo de exámenes toxicológicos obligatorios para todos los niveles de la función pública provincial, una medida que busca elevar los estándares de ética y transparencia institucional.
La norma, fundamentada en el artículo 153 de la Constitución Provincial, exige que quienes ocupan cargos de responsabilidad estatal demuestren idoneidad y se desempeñen libres del consumo de sustancias psicoactivas.
Claves del procedimiento: El azar como garante de imparcialidad
A diferencia de otros sistemas de control, la reglamentación neuquina introduce un mecanismo de selección aleatorio y técnico:
Sorteos trimestrales: La selección de los funcionarios a testear será administrada por el Instituto Provincial de Juegos de Azar (IJAN), asegurando que el proceso sea sorpresivo e imparcial.
Alcance: En cada instancia se evaluará al 12,5% del padrón total de funcionarios alcanzados por la ley.
Sustancias a detectar: Los análisis de orina buscarán rastrear la presencia de cannabinoides, cocaína, opioides, anfetaminas, benzodiacepinas y barbitúricos.
Garantías, derecho a defensa y confidencialidad
La reglamentación, elaborada en conjunto por las áreas de Recursos Humanos, Salud y la Fiscalía de Estado, pone especial énfasis en el debido proceso administrativo:
Declaración previa: Los funcionarios podrán informar el uso de medicamentos bajo prescripción médica que puedan incidir en el resultado.
Derecho a contraprueba: En caso de un resultado positivo, el involucrado podrá solicitar un nuevo análisis en un laboratorio distinto y contar con la asistencia de un perito bioquímico de confianza.
Privacidad: Todo el proceso se rige bajo estrictos protocolos de protección de datos personales y confidencialidad.
Autoridad de Aplicación
El Ministerio de Salud, encabezado por Martín Regueiro, será el organismo encargado de supervisar los protocolos médicos, garantizar la trazabilidad de las muestras y gestionar el registro confidencial de los exámenes.
Objetivo de Gestión: Con esta medida, el Ejecutivo neuquino busca consolidar un Estado más profesional y confiable, alineando el comportamiento de los funcionarios con las demandas de transparencia de la ciudadanía.
