El próximo 28 de febrero de 2026, el sistema solar nos regalará una configuración visual extraordinaria. Seis planetas —Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno— coincidirán en una misma franja del firmamento vespertino. Este fenómeno, que no se repetirá con tal magnitud hasta el año 2040, promete ser el evento astronómico más importante de la temporada.
A diferencia de otras alineaciones que ocurren de madrugada, este "desfile" será visible poco después del atardecer, lo que facilita enormemente su observación para el público general.
Hoja de ruta para la observación: ¿Qué veremos?
El espectáculo comenzará aproximadamente una hora después de la puesta del Sol. El orden de visibilidad y el equipo necesario varían según el planeta:
Venus (El Faro): Será el objeto más brillante (magnitud -3,9). Su luz intensa servirá como punto de referencia para localizar a los demás.
Júpiter: Se ubicará alto en el sureste, cerca de la constelación de Géminis. Su brillo será imponente y fácil de distinguir.
Saturno: Con un tono amarillento y luz estable, se encontrará en una posición intermedia en el cielo occidental.
Mercurio (El Desafío): Muy bajo en el horizonte oeste. Se ocultará rápido (menos de una hora tras el ocaso), por lo que requiere un horizonte libre de edificios o árboles.
Urano y Neptuno (Los Mundos Distantes): Son los únicos que exigirán el uso de binoculares o telescopio. Neptuno estará cerca de Saturno, mientras que Urano se posicionará más alto, cerca de las Pléyades.
Consejos clave para no perderse nada
Para disfrutar de este evento infrecuente, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:
Ubicación: Busca un lugar con una vista despejada hacia el oeste. Mercurio y Venus estarán muy cerca del horizonte.
El Momento Justo: La ventana de observación es breve. El mejor momento es cuando el cielo empieza a oscurecer pero los planetas más bajos aún no se han ocultado.
Diferencia Visual: Recuerda que, a diferencia de las estrellas, los planetas no parpadean; emiten una luz fija y constante.
Cielos Oscuros: Aunque cuatro planetas son visibles a simple vista incluso en ciudades, para detectar a Urano y Neptuno con ayuda óptica necesitarás alejarte de la contaminación lumínica.
Una oportunidad pedagógica única
Más allá de la belleza estética, este desfile es una clase magistral de mecánica celeste en tiempo real. Aunque en el espacio los planetas están a millones de kilómetros de distancia, desde nuestra perspectiva en la Tierra parecen marchar en fila a lo largo de la eclíptica (el plano de sus órbitas).
El 28 de febrero será la fecha central, pero la agrupación podrá apreciarse con ligeras variaciones desde finales de febrero hasta los primeros días de marzo. Es, sin duda, una invitación a levantar la vista y conectar con la inmensidad de nuestro vecindario espacial.
