Vecinos de varias calles que circundan el salón que se utiliza para fiestas en el Club Plaza retomaron los reclamos por los desmanes, destrozos y el bullicio que se generan en todo el alrededor del festejo. Esta madrugada, no solo hubo mucho ruido, sino también, varias peleas.
Los frentistas quejosos, tienen vivienda sobre la avenida Rotther, la calle Atahualpa Yupanqui y Hernán Figueroa Reyes. En esta última comenzó la batahola que terminó con un herido que fue derivado al hospital de Complejidad VI.
La situación no es simple. El municipio limitó los permisos para las fiestas, pero no puede prohibirlas. También se exigió al club Plaza la insonorización del lugar que estuvo clausurado hasta que cumplió con lo solicitado. No obstante, los frentistas del sector aseguran que la música se escucha “como si la tuviéramos acá adentro”.
De esta manera, el otro problema son los disturbios, el comportamiento y los daños que provocan los jóvenes durante la noche en general y, en particular, en el momento de la salida y desconcentración de las celebraciones.
"Se la pasaron toda la noche con los escapes, las aceleradas, los bocinazos, los gritos y a la madrugada la completaron agarrándose a trompadas. Un griterío terrible, volaron cosas, al vecino de enfrente le rompieron la canaleta", contó uno de los vecinos.
Otro, con vivienda en Hernán Figueroa Reyes, sostuvo que "empezaron peleando acá en la vereda y terminó en la vereda de enfrente donde quedó un pibe tirado. Acá, rompieron el caño y la canaleta de desagüe del techo. Obviamente, el del club hizo su negocio, el de la fiesta hizo el suyo y, como no hay nadie responsable, yo me voy a tener que hacer cargo de los daños y pagarlos de mi bolsillo", explicó.
Otro reveló que "no pegue un ojo en toda la noche. Me cruce a decirle al del club y me dijo que me vaya a quejar a la municipalidad. Es increíble", señaló.
