
Informes internacionales destacan que el calentamiento del océano Pacífico alcanza valores récord para la época. Modelos de la Universidad de Columbia no descartan un "súper El Niño" con anomalías térmicas superiores a los 3 °C hacia fin de año.
BUENOS AIRES – El monitoreo climático global encendió las alarmas tras confirmarse el inicio del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO). De acuerdo con las proyecciones más recientes del Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad (IRI), dependiente de la Universidad de Columbia, el evento actual podría adquirir una fuerza extraordinaria durante el último trimestre del año.
Los análisis combinados de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) y el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) ratificaron que este proceso de origen natural ya se encuentra activo, pero bajo el influjo de temperaturas oceánicas atípicamente elevadas.
Temperaturas récord en el Pacífico central
El seguimiento de la zona clave conocida como Niño 3.4 refleja un incremento acelerado en la temperatura superficial del agua. Durante las primeras semanas de julio, las mediciones registraron desviaciones térmicas absolutas que rebasaron los 2 °C por encima de los promedios históricos.
Burbuja subsuperficial: A unos 300 metros de profundidad, los instrumentos detectaron masas de agua con anomalías que llegaron a superar los 6 °C cerca de la superficie, lo que provee una gran reserva energética para la continuidad del fenómeno.
Proyección de intensidad: Los modelos probabilísticos sugieren que las desviaciones térmicas podrían sobrepasar los 3 °C entre octubre y diciembre, configuración asociada en la jerga científica a un evento de extrema magnitud o "súper El Niño".
La huella del calentamiento global
Especialistas en la materia coinciden en que la crisis climática global actúa como un amplificador del fenómeno. Al encontrarse las aguas oceánicas con un nivel de calor base superior al de décadas pasadas, las fases cálidas del ENSO parten de pisos térmicos más altos, lo que deriva en anomalías mucho más pronunciadas.
Perspectiva para la región: La consolidación de un episodio de fuerte intensidad suele alterar notablemente los regímenes de precipitación y temperatura en el Cono Sur, aumentando la probabilidad de eventos meteorológicos extremos hacia la primavera y el verano.
