
La infraestructura de transporte en la cuenca neuquina enfrenta severas complicaciones ante el tránsito sostenido de más de 700 camiones diarios en las rutas de acceso a Añelo.
El nivel actual de carga terrestre se aproxima a su límite operativo de cinco millones de toneladas anuales, un techo que resulta insuficiente frente a las proyecciones de la industria, que prevén una demanda de transporte de entre 8,5 y 9 millones de toneladas por año en el corto plazo producto del incremento en la perforación y puesta en producción de pozos no convencionales.
Para dar respuesta a este escenario de congestión, la firma Toro Brokers impulsa una iniciativa privada de desarrollo ferroviario que contempla un esquema de financiamiento externo de 600 millones de dólares para su etapa inicial.
El primer tramo de la obra contempla el tendido de vías para enlazar la cabecera operativa de Añelo con la traza del Ferrocarril Roca a la altura de la localidad rionegrina de Contralmirante Cordero. La totalidad del máster plan contempla una inversión estimada en 3.000 millones de dólares para articular el Distrito Minero de Malargüe con las provincias de Neuquén y Río Negro y los principales nodos portuarios del Atlántico.
El proyecto, que espera una definición del Gobierno nacional para su avance formal, no busca reemplazar el transporte automotor de cargas sino establecer un esquema multimodal para insumos críticos de alto volumen, como la arena de fractura.
Las autoridades de la desarrolladora destacaron las gestiones iniciadas por el gobierno provincial de Río Negro para acelerar la tramitación de los trazados que atraviesan su jurisdicción, al tiempo que insistieron en la urgencia de concretar las obras antes de que la restricción logística paralice el ritmo de escalabilidad productiva de la formación.
