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El Juzgado Civil y Comercial N.° 1 de Pergamino, a cargo del juez Ramiro Ricardo Guerrico, condenó a una estación de servicio a pagar una indemnización superior a los siete millones de pesos tras acreditarse que un empleado cargó combustible incorrecto en un automóvil, provocando severos daños en el motor y en el sistema de inyección.

El hecho se produjo el 15 de octubre de 2022 en un surtidor ubicado sobre la avenida Colón de esa localidad bonaerense. En esa oportunidad, el conductor solicitó la carga de $2.000 de gasoil para su vehículo diésel, pero el playero despachó nafta por error.

Las fallas mecánicas y el recorrido judicial

El vehículo comenzó a presentar fallas de funcionamiento inmediatamente después de abandonar el surtidor y se detuvo a los pocos metros:

Daños en el motor: Un peritaje mecánico confirmó que la introducción de nafta en un motor gasolero ocasionó averías graves en los inyectores, la bomba de combustible y otros componentes clave del sistema.

Falta de respuesta comercial: Ante la negativa de la empresa a hacerse cargo del arreglo, el afectado realizó la denuncia en la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) y posteriormente inició la demanda judicial.

Fundamentos de la condena

Al encuadrar el caso como una relación de consumo, el magistrado concluyó que la estación de servicio incumplió su deber de protección e información hacia el cliente y que debe responder de manera directa por las negligencias de sus empleados.

El monto indemnizatorio de $7.010.000 se estructuró bajo los siguientes rubros:

Daño material: $3.500.000 (costo de reparación del vehículo)

Daño moral: $1.800.000

Daño punitivo: $1.500.000 (sanción disuasiva por la mala atención y la falta de solución brindada)

Privación de uso: $210.000

El fallo ordenó además el pago de las costas del proceso y la adición de intereses acumulados desde el día en que ocurrió el hecho hasta la cancelación efectiva de la suma.