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Una familia con más de cuatro décadas de oficio en el rubro textil atraviesa una compleja realidad en la Ciudad de Buenos Aires: tras perder el inmueble donde residían y operaban su negocio debido a no poder afrontar el alquiler, cinco personas y sus mascotas se vieron obligadas a instalarse dentro de su vehículo.

El desplome de ingresos derivado de la crisis económica derivó en la interrupción de la actividad de la familia Cufré. La pérdida del espacio donde funcionaba el taller dejó sin sustento al grupo, que incluye a dos adultos mayores de 82 y 75 años.

La pérdida del taller y las barreras para alquilar

Las complicaciones comenzaron tres años atrás con las primeras advertencias de rescisión del contrato. A pesar de los esfuerzos por sostener la rentabilidad de la tintorería, los ingresos resultaron insuficientes. Al respecto, Gastón Cufré relató en declaraciones televisivas la fragilidad de su presente: «Hace 151 días que estamos viviendo en el auto con mis padres de 82 y 75 años y mi hermana también. Fuimos desalojados con los perritos. Estamos viviendo una situación crítica. Perdimos la casa, el trabajo».

La vulnerabilidad habitacional impactó directamente en el estado físico del padre de familia, Oscar Cufré, quien sufrió caídas y complicaciones de salud asociadas al estrés acumulado. Al repasar los años dedicados al comercio, expresó: «Mi hijo con un sacrificio planchaba día y noche, pero no alcanzó. Mi señora también trabajaba. Hemos dejado la vida». Asimismo, sintetizó las consecuencias del desalojo al señalar que «nos partieron por el medio como una bomba. Nos dejaron sin casa y sin trabajo y en la calle. Si no tuviera el auto, estaríamos tirados en la vereda».

El objetivo de reabrir el negocio

El principal obstáculo que enfrenta el grupo para salir de la calle radica en las exigencias del mercado inmobiliario formal, donde se imponen requisitos de ingreso difíciles de cumplimentar sin ingresos estables.

Pese a haber perdido la propiedad, la familia conserva la maquinaria de trabajo intacta y busca un lugar o local que les permita instalar el equipamiento para reactivar la atención al público. Sobre la posibilidad de revertir este panorama, Gastón remarcó que «meten muchas trabas para poder ingresar a una vivienda. Nosotros queremos volver al trabajo con nuestras máquinas en algún lugar» y concluyó: «Lo que queremos es encontrar una vivienda para volver al trabajo con nuestras máquinas. Ahora estamos en esta situación, pero yo tengo fe de que la vamos a poder superar».