La conducción del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa cuestionó severamente los protocolos de trabajo aplicados en el área Rincón del Mangrullo tras el siniestro que causó el deceso de dos trabajadores jerárquicos. El secretario general de la organización, Marcelo Rucci, aseguró que las víctimas fatales realizaban tareas que no les correspondían al momento del incidente, señalando directamente una falla en las maniobras operativas dentro del yacimiento operado en el centro-este neuquino.
El hecho se produjo tras una explosión dentro del predio de más de 180 kilómetros cuadrados y costó la vida a Jonathan Meliqueo y Cristian Ariel Latorre. A pesar de que se activó el protocolo de evacuación aérea mediante el servicio de helicóptero médico gestionado por el gremio, las graves heridas sufridas por ambos operarios provocaron sus fallecimientos con pocas horas de diferencia. Ante esta situación, Rucci remarcó la importancia de poner la vida humana por encima de cualquier encuadre gremial, expresando que "más allá de que no pertenecieran a nuestro gremio, siempre que pase este tipo de desgracia afecta y afecta mucho. Son vidas de personas, son compañeros porque compartimos mucho tiempo también con la gente de jerárquica".
Respecto de la mecánica del hecho y la asignación de roles, el dirigente fue categórico al señalar la responsabilidad de la operadora en la supervisión de las tareas en el terreno. En ese sentido, denunció que "gente de YPF fue a hacer una maniobra que no le correspondía tampoco" y precisó que esa labor debía ser ejecutada por personal encuadrado en el convenio colectivo de la actividad. "Se trabaja continuamente en el tema de seguridad. Todos sabemos que es una industria de riesgo", agregó el referente sindical al hacer hincapié en la necesidad de respetar estrictamente los roles operativos.
Finalmente, la conducción gremial exigió un avance riguroso en las pericias judiciales y administrativas para esclarecer el caso y deslindar las responsabilidades correspondientes a la empresa y al personal directivo a cargo de la planta. Con marcada indignación, Rucci concluyó que "evidentemente tuvo que pasar esto para que se tome conciencia. Pero bueno, sabrán por qué. Tendrán que dar las explicaciones y asumir la responsabilidad quien la tenga".
