
El Gobierno Nacional oficializó este miércoles la Resolución 4/2026 de la Secretaría de Trabajo, dependiente del Ministerio de Capital Humano, mediante la cual estableció de forma unilateral el nuevo esquema del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) que regirá desde septiembre hasta abril de 2027.
La medida fue fijada por laudo administrativo tras el fracaso de las negociaciones en el Consejo del Salario, donde las tres centrales obreras (CGT, CTA de los Trabajadores y CTA Autónoma) rechazaron la oferta empresarial de subas mensuales cercanas al 1,8% y decidieron retirarse del plenario ante la negativa del Ejecutivo a convocar la sesión de manera presencial.
A partir del 1° de septiembre, el haber mínimo para un trabajador mensualizado a jornada completa se fijó en $383.800 ($1.919 la hora para jornalizados), previendo incrementos escalonados mes a mes hasta alcanzar los $437.000 en abril del próximo año.
Al contrastar estas cifras con las variaciones de las canastas básicas del INDEC, el nuevo piso salarial evidencia una marcada brecha respecto del costo de vida: los $383.800 fijados para septiembre representan un 75% de la Canasta Básica Total (CBT) individual requerida en julio para no caer en la pobreza ($506.381). La brecha es aún mayor en el caso de un grupo familiar tipo de cuatro integrantes, que necesitó $1.564.716 para superar la línea de pobreza y $708.016 de Canasta Básica Alimentaria para no ingresar en la indigencia, monto este último que requiere más de 1,8 salarios mínimos de septiembre exclusivamente para cubrir la alimentación básica.
La resolución oficial dispuso además que la prestación por desempleo continúe calculándose en un 75% del haber habitual, fijando un piso obligatorio equivalente al 50% del salario mínimo y un tope del 100%. Desde la CGT emitieron un comunicado crítico hacia el mecanismo de fijación por decreto, argumentando que el ingreso legal no puede consolidarse por debajo de los niveles de pobreza, e indicaron que la propuesta unificada de los gremios aspiraba a elevar el básico a $993.000 hacia fin de año para acercarlo al costo real de la canasta familiar.
