
Alexis Valdemar Benítez tiene 13 años y vive en la provincia de Misiones. A los 9 años, una evaluación conjunta entre su docente y su madre confirmó un diagnóstico de déficit de atención que dificultaba su rendimiento escolar. Con el acompañamiento de Roxana Wrage, coordinadora y profesora de Matemáticas en un Centro de Apoyo Escolar, el joven logró sostener la continuidad pedagógica y avanzar en sus estudios con la meta de convertirse en abogado.
El espacio al que asiste Alexis se enmarca en las acciones de la ONG Desarrollo y Autogestión (DyA), entidad que trabaja en Argentina y la región para prevenir el trabajo infantil y fortalecer las trayectorias educativas en comunidades vulnerables. De acuerdo con estudios elaborados por la propia organización en Misiones, el 75% de los niños y adolescentes de la provincia realiza algún tipo de actividad laboral o colabora en tareas del hogar, contexto en el cual la contención de los centros comunitarios resulta clave para evitar la deserción escolar.
Acompañamiento pedagógico, rol familiar y contención comunitaria
La labor del Centro de Apoyo Escolar y el entorno de Alexis combinan contención profesional y esfuerzo familiar:
Estrategia pedagógica: Roxana Wrage diseñó el proyecto del centro durante la pandemia de COVID-19 con el objetivo de nivelar a estudiantes con dificultades de aprendizaje y acompañar la finalización de sus estudios primarios y secundarios.
Resultados e impacto comunitario: Varios de los jóvenes que asistieron a las tutorías de la ONG cursan actualmente carreras universitarias como Abogacía, Odontología y Administración de Empresas.
Apoyo familiar: María Antonia, madre de Alexis, acompaña de manera activa el proceso educativo de su hijo con el propósito de superar las restricciones socioeconómicas de su historia familiar.
