En el marco de las celebraciones por el Día del Maestro, la comunidad educativa de la Escuela N.° 45 albergó una jornada de profundo reconocimiento y emoción que reunió a estudiantes, directivos y docentes. Durante la ceremonia, la institución hizo entrega de presentes a dos educadoras que concluyeron su etapa activa en la docencia, destacando su compromiso y trayectoria al servicio de la enseñanza en la región.
Una de las docentes homenajeadas fue Paula Solís, quien culminó su carrera al frente del establecimiento tras desempeñarse en diversos roles dentro del sistema educativo. Durante el encuentro, expresó: "Fueron muchos años de trayectoria. Trabajé muchos años en la escuela de Monte Hermoso, después vine a la Escuela 45, titularicé, también estuve trabajando como secretaria en la supervisión escolar de primaria, volví a la escuela el año pasado y me jubilé este año como directora".
Respecto al vínculo con la institución y sus metas pedagógicas, Solís agregó: "Di mucho de mí a toda la comunidad, acompañé y también me sentí muy acompañada. Uno pretende que cada chico que acompaña pueda ser lo mejor en un futuro, que pueda ser crítico, que pueda participar de todas las actividades que él se proponga".
Por su parte, la maestra jubilada Andrea Troncoso compartió su emoción tras completar casi tres décadas de labor en las aulas neuquinas. "Voy a extrañar esta etapa, me emociona porque son 29 años. Comencé muy joven trabajando en Piedra del Águila, en Picún Leufú, en Limay Centro hasta que volví acá; estuve trabajando en la Escuela 151, en esta escuela y en el Instituto de Formación Docente N.° 1", repasó sobre su recorrido profesional.
Asimismo, reflexionó sobre el significado del ejercicio docente en el nivel inicial y primario: "Es compromiso, vocación, divertirse, acompañar, jugar. Fui maestra jardinera y la mayoría de los nenes que vienen a esta escuela fueron a nuestras salitas. Ahora, a disfrutar".
