La empresa de servicios petroleros Texei, que se encontraba al borde de la convocatoria de acreedores y tuvo un intento de salvataje, continúa en una posición sumamente complicada. En este contexto, trabajadores que fueron despedidos en los últimos meses se mantienen en reclamo por la falta de pago de sus indemnizaciones y haberes adeudados.
Este martes, la base operativa de la firma —ubicada sobre la avenida Rotter— permaneció con los portones cerrados y sin registrar movimiento. En el predio solo se observaban los camiones de la flota totalmente estacionados.
Una historia ligada al proceso privatizador
Texei nació a principios de la década de 1990 como resultado de la privatización de YPF. En aquel momento, la conformación de PyMEs por parte de extrabajadores ypefianos contó con una suerte de «incubadora» promovida por la propia petrolera estatal. El objetivo de YPF era sostener la paz social y garantizar una distribución equitativa de contratos en localidades históricamente ligadas a la actividad petrolera, como Cutral Co y Plaza Huincul.
La firma logró consolidarse y sobrevivir a la crisis de los noventa, e incluso durante la década del 2000 logró expandir sus bases operativas y volumen de negocios. Sin embargo, tras la irrupción de la pandemia en 2020, la empresa perdió sus principales contratos con YPF y no volvió a recuperarlos, desencadenando el paulatino deterioro financiero de la compañía.
Reclamos sin respuesta
El lunes venció el plazo límite para el pago de los compromisos asumidos con los ex empleados de la firma, los cuales no fueron saldados. Para la jornada de hoy estaba prevista una audiencia en la Subsecretaría de Trabajo de la provincia; sin embargo, las esperadas novedades no se concretaron y la incertidumbre continúa.
Ante la falta de respuestas por parte de la patronal, los exempleados evalúan qué medidas de fuerza impulsarán en las próximas horas.
