Puede ser una imagen de taller de fundición
Unos 60 trabajadores de la empresa metalúrgica Vaspia, ubicada en la localidad de Lanús Este, enfrentan un panorama desolador luego de que los dueños decidieran apagar el último horno de fundición que quedaba en funcionamiento, cesaran por completo las actividades y abandonaran las instalaciones sin brindar respuestas ni abonar los sueldos adeudados desde el mes de julio, incluyendo el aguinaldo.

Ante la falta de interlocutores y con planteles de personal que en su mayoría registran entre 20 y 30 años de antigüedad en la firma, la insólita y desesperante propuesta patronal consistió en ofrecerles retazos y sobrantes de bronce para que cada operario intentara cobrarse por su cuenta.

"¿Con eso qué hacemos?": el testimonio de los trabajadores y la sombra de la recesión

"Nos ofrecieron 300 kilos de bronce. Lo que estaba en el horno. No es nada. Es lo que les sobraba. ¿Con eso qué hacemos?", cuestionó públicamente David Gallego, uno de los operarios afectados, al sintetizar el nivel de desamparo que padecen tras la desaparición de los directivos de la compañía.

El colapso de Vaspia se inscribe en un escenario de profunda contracción que castiga con severidad al entramado industrial y, en particular, al sector metalúrgico.

Coincidentemente, los datos difundidos por el INDEC reflejaron que la actividad industrial en su conjunto experimentó una caída superior al 4% interanual, profundizando el rojo en las estadísticas productivas y dejando a su paso suspensiones, despidos y cierres de establecimientos históricos en el conurbano bonaerense.