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Especialistas del CONICET y colaboradores internacionales presentaron la descripción de una nueva especie de dinosaurio megaraptórido de 7 metros de largo. Vivió hace 86 millones de años en la zona de Rincón de los Sauces y su nombre rinde homenaje a una investigadora fallecida.

Un importante descubrimiento paleontológico volvió a situar a la provincia del Neuquén en el centro de la escena científica internacional. Investigadores identificaron y describieron formalmente una nueva especie de dinosaurio carnívoro: el Rinconraptor pipoae, un depredador de unos 7 metros de longitud que dominó los ecosistemas de la región hace aproximadamente 86 millones de años, durante el Cretácico Superior.

Los primeros vestigios fueron detectados en 2016 por personal del Museo Municipal “Argentino Urquiza” en el yacimiento de Cerro Overo, cerca de Rincón de los Sauces. Tras sucesivas campañas de rescate, los estudios analíticos concluyeron con la publicación del trabajo en la prestigiosa revista científica Palaeontologia Electronica.

La investigación estuvo encabezada por Ariel Méndez, científico del CONICET en el Instituto Patagónico de Geología y Paleontología (IPGP) de Puerto Madryn, junto a un equipo multidisciplinario de instituciones de Argentina, España y Corea del Sur.+

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Las claves anatómicas de una nueva especie

Para declarar la existencia de una nueva especie prehistórica, los paleontólogos deben hallar rasgos anatómicos únicos e inconfundibles. En el caso del Rinconraptor, las diferencias determinantes se identificaron en la estructura del húmero (brazo) y la tibia (pierna), además de un conjunto de diez vértebras de la cola recuperadas en la Formación Bajo de la Carpa.

El análisis reveló importantes particularidades biológicas y evolutivas:

Familia Megaraptoridae: Integraba el grupo de los terópodos bípedos de tamaño mediano a grande, caracterizados por brazos desarrollados y extremidades anteriores dotadas de grandes garras.

Esqueleto neumatizado: Al igual que otros megaraptóridos y las aves actuales, poseía cavidades óseas internas conectadas a sacos aéreos. Este sistema de "huesos aireados" le permitía alcanzar grandes dimensiones corporales sin sumar un peso excesivo.

Vínculo con el Tyrannosaurus: Las proporciones de sus vértebras caudales reforzaron las teorías científicas que emparentan a la familia de los megaraptóridos sudamericanos con la línea evolutiva del Tyrannosaurus rex.

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Cima de la cadena alimentaria en la antigua Patagonia

Hace 86 millones de años, la zona de Cerro Overo albergaba un ecosistema de alta biodiversidad. El Rinconraptor pipoae ocupaba el eslabón superior de la cadena trófica como superdepredador, compartiendo el nicho ecológico con los abelisáuridos (carnívoros de brazos cortos), enormes titanosaurios, tortugas y cocodrilos prehistóricos.

En el mismo yacimiento se hallaron restos de otros ejemplares de megaraptóridos que habrían superado los 8 metros de largo, situándose entre los mayores terópodos registrados en esa formación geológica.
Homenaje y origen del nombre

El nombre genérico, Rinconraptor, rinde tributo a la cercanía con la ciudad de Rincón de los Sauces, localidad clave para la paleontología neuquina.

Por su parte, el epíteto específico, pipoae, fue elegido en homenaje a Laura Pipo, becaria doctoral del CONICET que formó parte activa de la expedición de rescate a finales de 2019 y que falleció repentinamente en mayo de 2020 antes de ver concluidos los trabajos de laboratorio.