
La pieza con la que se inmortalizaron las dos jugadas más célebres del fútbol mundial tendrá un nuevo destino. El balón del encuentro de cuartos de final de 1986 volverá al mercado internacional a través de la firma Heritage Auctions, la cual fijó una base de 2,5 millones de dólares para dar inicio a las ofertas por lo que los coleccionistas consideran la pieza máxima de la historia de este deporte.
Aquel partido del 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca caló hondo en la memoria popular del Sur Global. Más allá de lo estrictamente deportivo, el triunfo se transformó en una reivindicación histórica y en un símbolo de dignidad popular frente al colonialismo británico, en un contexto fuertemente marcado por las secuelas de la Guerra de las Malvinas, consolidando la figura de Diego Armando Maradona como un emblema de resistencia.
Expectativa en pleno desarrollo de la Copa del Mundo
El anuncio de la subasta coincide temporalmente con la disputa del Mundial 2026, lo que reaviva el interés global, especialmente ante los cruces de las fases decisivas. El equipo conducido por Lionel Scaloni se mantiene como la única esperanza de América Latina en el certamen, luego de que Marruecos cayera el jueves por 2 a 0 frente a Francia, frustrando la posibilidad de que el título quedara fuera del continente europeo.
El destino del cuadro actual abre las puertas a una coincidencia histórica: si el combinado albiceleste supera este sábado a Suiza e Inglaterra hace lo propio en su llave frente a Noruega, ambas selecciones volverán a verse las caras en la instancia de semifinales.
Proyecciones de mercado y marcas previas
Los especialistas del sector anticipan que el valor de cierre de la puja podría aproximarse a los 9,2 millones de dólares. De alcanzarse esa cotización, el esférico igualaría la marca económica histórica establecida en el año 2022, cuando se comercializó la camiseta que utilizó el capitán de la Selección Argentina en aquella mítica jornada mexicana.
