
A través de un acuerdo de juicio abreviado homologado por la Justicia neuquina, Josué Jaramillo reconoció su culpabilidad en el asesinato de Sebastián Duarte Vargas, ocurrido a principios de mayo. El tribunal declaró además su primera reincidencia debido a antecedentes computables.
El Ministerio Público Fiscal de Neuquén logró el cierre definitivo de la causa por el crimen de Sebastián Duarte Vargas, acontecido hace poco más de un mes en la localidad de Centenario. En una audiencia de juicio abreviado y fijación de pena celebrada este martes 9 de junio, un tribunal colegiado dictó la sentencia de ocho años de prisión de cumplimiento efectivo para Josué Jaramillo, tras declararlo penalmente responsable del delito de homicidio simple en carácter de autor.
La resolución fue alcanzada a partir de un acuerdo de partes impulsado por la fiscal del caso, Lorena Juárez, y el asistente letrado Maximiliano Jávega. Durante la comparecencia, el acusado admitió formalmente su autoría en el ataque letal, lo que dio paso a la homologación del convenio por parte de los jueces de garantías Lucas Yancarelli, Juan Guaita y Juan Kees. Asimismo, la abogada querellante particular, en representación de los familiares de la víctima, prestó su total conformidad tanto a los términos de la responsabilidad penal como al monto de la pena solicitada.
Ponderación de la pena y declaración de reincidencia
Al momento de mensurar la condena, los representantes de la fiscalía consideraron un juego de variables atenuantes y agravantes. Como elementos a favor del imputado, se computó su presentación voluntaria ante las dependencias policiales tras cometer el hecho y el posterior reconocimiento del crimen en sede judicial. No obstante, el factor de mayor peso radicó en los antecedentes penales condenatorios que ya pesaban sobre el acusado, circunstancia por la cual el tribunal colegiado dictó formalmente su primera reincidencia.
Crónica del ataque letal
La reconstrucción pericial e investigativa coordinada por el Ministerio Público Fiscal determinó que el homicidio ocurrió el pasado 2 de mayo de 2026, alrededor de las 18:30 horas, en la vía pública del sector barrial conocido como El Choconcito, en Centenario.
La víctima, Sebastián Duarte Vargas, se encontraba compartiendo la tarde junto a un grupo de allegados y familiares frente a una vivienda de la zona. En ese momento, Jaramillo pasó caminando por el lugar profiriendo insultos y agresiones verbales hacia los presentes. Tras iniciar una discusión con uno de los integrantes del grupo, el imputado le propinó un golpe de puño en el rostro.
Al advertir la agresión, Duarte Vargas intervino con la intención de mediar y defender a su allegado. Fue allí cuando Jaramillo extrajo de entre sus pertenencias un cuchillo de cocina de grandes dimensiones y le asestó una estocada certera en la región abdominal, dándose a la fuga a pie inmediatamente después del ataque.
A pesar de que el herido fue trasladado de urgencia y derivado al Hospital Provincial Dr. Eduardo Castro Rendón de Neuquén Capital, los profesionales médicos no lograron salvarle la vida. Duarte Vargas falleció pocas horas más tarde como consecuencia directa de una hemorragia masiva interna provocada por la sección de la arteria aorta abdominal.
