En un intento agresivo por captar las divisas que permanecen fuera del sistema financiero, el Poder Ejecutivo nacional lanzó una advertencia directa a las entidades bancarias: no se tolerará ninguna exigencia documental que exceda lo estrictamente legal. La orden es clara y recae con especial fuerza sobre la banca pública, donde cualquier empleado que solicite requisitos extra para el depósito de dólares será desvinculado de forma inmediata.
La Ley de Inocencia Fiscal: El nuevo paradigma
El sustento de esta medida es la reciente Ley de Inocencia Fiscal. Aunque la norma aún transita sus pasos finales hacia la reglamentación, el objetivo político ya está en marcha: facilitar que los ahorristas reingresen sus dólares al circuito formal sin el temor a ser investigados bajo criterios de culpabilidad previa.
Puntos clave del nuevo esquema:
·Requisito único: Para depositar moneda extranjera, solo será necesario demostrar la adhesión al régimen simplificado de Ganancias.
·Libre disponibilidad: El Gobierno asegura que los fondos podrán ser utilizados instantáneamente para consumo, inversión o ahorro, replicando los estándares financieros internacionales.
·Control focalizado: La nueva agencia ARCA limitará sus inspecciones a los ingresos y deducciones, dejando de auditar los gastos personales o el patrimonio preexistente.
El mensaje de Adorni y la advertencia de Caputo
El vocero presidencial, Manuel Adorni, fue el encargado de comunicar la rigidez del Ejecutivo frente a la burocracia bancaria, calificando la etapa anterior como "el reino del revés" y prometiendo una depuración de personal en el Banco Nación si se detectan trabas innecesarias.
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, utilizó sus canales oficiales para invitar a los ahorristas a abandonar los bancos privados que soliciten documentación excesiva y trasladar sus fondos a la banca estatal, reforzando la idea de que el Estado ya no "persigue" al contribuyente.
El trasfondo: La caza de los US$ 269.000 millones
La urgencia del Gobierno tiene una explicación estadística. Según datos del INDEC al cierre de 2025, se estima que los argentinos atesoran más de 269 mil millones de dólares en efectivo o cuentas en el exterior. Esta cifra, que supera ampliamente las reservas actuales del Banco Central, es el objetivo principal del plan de Milei para dinamizar la economía sin depender exclusivamente de préstamos externos.
Mientras las entidades privadas aguardan por las circulares finales de la Unidad de Información Financiera (UIF) y el Banco Central, la administración nacional ha decidido avanzar por la vía de la presión pública, estableciendo un cambio de reglas donde la agilidad administrativa se impone sobre los controles preventivos tradicionales.
