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Designada en 2018, María Agustina Juez no asiste a la sede central del organismo en Buenos Aires. Desde la institución no dieron explicaciones sobre las tareas que desempeñaría de manera remota desde la capital cordobesa.


Nuevos señalamientos apuntan a las contrataciones de familiares del senador nacional Luis Juez en diversas estructuras del Estado. En esta oportunidad, el foco se centra en la situación de su hija, María Agustina Juez Corte, quien figura en la nómina de empleados del Consejo de la Magistratura de la Nación desde mediados de 2018.

Su ingreso al cuerpo encargado de la selección y sanción de jueces se produjo durante la gestión nacional de Mauricio Macri, período en el cual el dirigente cordobés se desempeñaba dentro de la órbita del Ministerio de Defensa.

Sin presencia en Buenos Aires ni tareas aclaradas

A pesar de que el órgano constitucional tiene su sede administrativa en la calle Sarmiento de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los registros oficiales confirman que la funcionaria mantiene su domicilio fijado en el barrio Providencia de la ciudad de Córdoba —inmueble que funciona además como sede partidaria—.

A diferencia de otros asesores y colaboradores de la provincia que integran la plantilla del organismo y viajan de forma periódica a la capital federal, la hija del legislador no concurre a las oficinas porteñas. Ante las reiteradas consultas sobre la modalidad y el rol que desempeña a distancia, desde el área de Recursos Humanos del Consejo no se precisaron las funciones asignadas, como así tampoco si sus tareas se encuadran bajo algún régimen de teletrabajo otorgado previo a la pandemia.

Designaciones bajo la lupa

El caso reavivó los cuestionamientos sobre la política de nombramientos que el actual integrante del Consejo de la Magistratura ha sostenido en distintos estamentos públicos a lo largo de su trayectoria política.

Las críticas se extienden también a otros allegados de su entorno familiar directo que perciben haberes del Estado en organismos provinciales sin registrar un cumplimiento presencial de tareas, sumando tensión a la actuación del senador al frente de las instituciones de contralor judicial.