
Una serie de registros, contrataciones inconclusas e intervenciones internacionales expuso una red de conexiones que vincula al consultor político argentino Fernando Cerimedo tanto con el armado de las estructuras de la derecha regional como con el asesoramiento directo a mandatarios en funciones. Los antecedentes revelan que el estratega de comunicación digital había registrado a su nombre el dominio web de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) para la Argentina en octubre de 2021 —utilizando los servidores de su agencia Numen Publicidad—, casi tres años antes de que el foro internacional realizara su primera edición oficial en Puerto Madero con la presencia y el discurso de cierre del presidente Javier Milei.
A pesar de que la Casa Rosada buscó tomar distancia pública del consultor fijando una supuesta ruptura de vínculos a fines de 2023, la presencia de Cerimedo continuó en los pasillos de los encuentros políticos del espacio y se extendió de forma acelerada hacia el plano internacional. Durante 2025, el estratega se radicó en Bolivia para comandar la campaña del actual presidente Rodrigo Paz. Tras el triunfo electoral, asumió de facto el control de la estrategia discursiva y la comunicación de la Presidencia boliviana, bajo la misma modalidad de actuación que aplicó en Buenos Aires: un estricto bajo perfil formal combinado con una elevada injerencia en las decisiones de poder.
La presencia de Cerimedo al lado de Paz quedó documentada en comitivas oficiales fuera de Bolivia, incluyendo el foro de jefes de Estado convocado por la CAF en Panamá y la Cumbre de Seguridad en Doral, Estados Unidos, impulsada por Donald Trump. En esta última reunión bilateral, una fotografía difundida por el Departamento de Estado norteamericano mostró al consultor sentado junto a la delegación boliviana frente al secretario de Estado Marco Rubio. En paralelo, salieron a la luz gestiones gubernamentales iniciadas ante organismos multilaterales para habilitar líneas de financiamiento por consultorías de reestructuración pública a su favor, contratos que no llegaron a formalizarse debido al estallido de causas judiciales vinculadas a su entorno.
El escenario se complicó en el fuero penal a partir de un allanamiento ejecutado por la policía boliviana por presunto enriquecimiento ilícito, donde se incautó papelería oficial que identificaba a Cerimedo como "Asesor Principal del Presidente" con credenciales de correo institucionales. Citado a prestar declaración indagatoria en un extenso cuestionario de la Fiscalía, el consultor admitió de forma explícita que su vínculo directo era el propio mandatario Rodrigo Paz y declaró ingresos millonarios originados en sus sociedades comerciales en Estados Unidos y Argentina. No obstante, al momento de ser interrogado por su acceso a las oficinas de gobierno, la redacción de decretos, la modificación de discursos y la administración de claves de redes estatales, se amparó repetidamente en la negativa a responder, calificando la investigación como una maniobra de desestabilización política.
