
Una profunda reestructuración sacudió a la plantilla de trabajadores de la Residencia Presidencial de Olivos luego de que el presidente Javier Milei dispusiera la desvinculación de 12 empleados civiles y su reemplazo por personal de las Fuerzas Armadas.
La medida oficial se fundamentó formalmente en un cambio en los esquemas de seguridad del mandatario, aunque fuentes gubernamentales atribuyeron la decisión al malestar presidencial por la difusión de un gasto superior a los 500 millones de pesos en la adquisición de 29 toneladas de carne, así como a la intoxicación de una de sus mascotas dentro del predio, episodio sobre el cual el jefe de Estado sospechó de un eventual intento de envenenamiento.
La nómina de despedidos alcanzó al jardinero de la residencia —quien se desempeñaba como intendente de Olivos— y a gran parte del equipo de cocina y servicios de mozos, permaneciendo en sus funciones únicamente un electricista y cuatro trabajadores civiles más. El recambio incluyó la designación de un teniente de las Fuerzas Armadas al frente de las tareas gastronómicas.
En paralelo, la reestructuración afectó al entorno de Belén Agudiez, funcionaria de la Secretaría General de la Presidencia, en medio de cuestionamientos planteados por la diputada Marcela Pagano por supuestas irregularidades en la licitación de los servicios de jardinería y mantenimiento de la quinta presidencial y la Casa Rosada.
Tensiones internas, denuncias licitatorias y reemplazos militares
Los elementos centrales del conflicto desatado en el predio presidencial abarcan los siguientes aspectos:
Desvinculación de empleados históricos: La remoción afectó a personal civil con décadas de antigüedad en la residencia, siendo reemplazados por efectivos de las fuerzas de seguridad y armadas en áreas clave como la cocina y el protocolo.
Denuncias por licitaciones en jardinería: La legisladora Marcela Pagano presentó un escrito denunciando inconsistencias en la Licitación Pública N° 23-0005-LPU26 por $700 millones para el cuidado de espacios verdes, al señalar que las firmas competidoras responderían al mismo grupo económico.
Incidentes de convivencia y servicios: Fuentes del entorno presidencial señalaron renuncia de cocineros por exigencias en los horarios de servicio y malestar por la utilización de instalaciones para eventos privados por parte de funcionarios contratados.
