
El Gobierno británico ratificó su postura respecto del desarrollo económico en las Islas Malvinas y rechazó las medidas punitivas y comerciales que impulsa la gestión del presidente Javier Milei. La Subsecretaria Parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, aseguró que las penalizaciones dirigidas a compañías que operan en el archipiélago carecen de sustento normativo y afirmó que la red diplomática del Reino Unido respaldará íntegramente a las empresas afectadas.
La posición diplomática británica se dio a conocer luego de que la administración argentina avanzara en la elaboración del proyecto de Ley de Soberanía Nacional, iniciativa que prevé endurecer el régimen de sanciones a firmas que realicen explotación comercial sin autorización en la zona austral. En su pronunciamiento, la funcionaria británica remarcó que los habitantes del archipiélago poseen derecho a disponer de sus recursos naturales en el marco de la autodeterminación y calificó de «ilegítimo» cualquier intento de utilizar instrumentos internacionales para restringir la actividad comercial privada.
Por su parte, el presidente Javier Milei justificó el paquete de medidas vinculadas a la soberanía del Atlántico Sur y desestimó las críticas que atribuyen las iniciativas a un objetivo proselitista. El mandatario nacional sostuvo que la estrategia del Ejecutivo se articula desde hace tres años y se aceleró tras consideraciones del escenario internacional, en particular a partir de declaraciones de Donald Trump respecto de la posición geopolítica frente al diferendo del archipiélago.
