Un tribunal de revisión, integrado por las juezas Carina Álvarez, Carolina García y Natalia Pelosso, revocó la prisión domiciliaria que el lunes había impuesto el juez de garantías Lucas Yancarelli a una mujer acusada de haber matado a su pareja la semana pasada.

La defensa planteó que la resolución del magistrado fue “carente de toda perspectiva de género” y contradictoria.

El hecho ocurrió el 19 de agosto, entre las 21:20 y 21:40, en la vivienda que la pareja compartía junto a sus tres hijos menores en Senillosa. Tras una discusión, la imputada apuñaló en el pecho a la víctima. Luego ambos salieron hacia el patio delantero de la casa y, minutos más tarde, el hombre cayó sobre la vía pública. Vecinos lo auxiliaron y personal de salud lo trasladó de urgencia al hospital regional, aunque falleció en el trayecto.

La asistente letrada Carolina Gutiérrez formuló cargos contra R.M. por homicidio agravado por el vínculo, en calidad de autora (artículos 45 y 80 inciso 1 del Código Penal).

Durante la audiencia del lunes, la acusada confesó la autoría del hecho. Manifestó que no tuvo intención de matar a su pareja, sino que tomó el cuchillo en un contexto de defensa, cuando él habría intentado agredirla con una botella. También describió situaciones de violencia previas que no había denunciado en Neuquén, aunque sí en Buenos Aires, provincia en la que residió antes de mudarse a Senillosa.

La defensa argumentó que la conducta de la mujer debía considerarse justificada, ante la inminencia de una agresión por parte de la víctima.

Pedido fiscal

“Pedimos la detención domiciliaria entendiendo que la acusada es madre de tres niños de 6 meses, 2 y 4 años”, señaló la asistente letrada Gutiérrez. Explicó que, al momento de la audiencia, era necesario cautelar el riesgo de entorpecimiento de la investigación, dado que “el cuchillo, la bacha de la cocina y la pared fueron lavados”.

Además, destacó las diferentes versiones que dio la acusada: “A la policía le dijo que su pareja había salido y regresado herido; a dos vecinos que acudieron en auxilio, les dijo que la víctima se había autoagredido; y en la audiencia, refirió haber actuado en defensa propia”.

“Hay que hacer un análisis dentro del contexto de violencia de género y verificar las denuncias que hizo en Buenos Aires. Pero esas versiones no las tuvo el juez ni nosotros: sólo contamos con los dichos de la acusada”, aclaró Gutiérrez. En ese sentido, insistió en que era necesario evaluar los riesgos procesales, que consideró vigentes.

“La perspectiva de género la aplicamos al solicitar la detención domiciliaria y no una prisión preventiva”, remarcó.

Por su parte, el fiscal del caso Andrés Azar reconoció que podría tratarse de un caso de “legítima defensa”, aunque aclaró que “eso será objeto de análisis posterior”, ya que por el momento solo se cuenta con la versión de la imputada.

Investigación

El tribunal avaló el inicio de la investigación en los términos propuestos por la fiscalía, por homicidio agravado por el vínculo, y consideró que “la defensa deberá trabajar la teoría alternativa”.

Sin embargo, las tres juezas coincidieron en que no existen riesgos procesales que justifiquen medidas cautelares. “Más allá de que haya lavado o no el cuchillo, hay una confesión de la señora”, expresó Álvarez, quien también descartó peligro de fuga o de influencia sobre testigos.

En consecuencia, concluyeron que la resolución del juez de garantías resultó “arbitraria” y, al considerar que no hay riesgos procesales, revocaron la detención domiciliaria.

Para resguardar la intimidad de los niños, no se brindan datos de identidad de la acusada ni de la víctima. La situación de los tres hijos quedó bajo la intervención de la Defensoría de Niñez y Adolescencia.